«Nos han engañado. El Gobierno vasco ha cambiado a última hora de opinión sobre la mina de Ilarduia». Con estos términos tan duros se manifestó ayer el portavoz de Ekologistak Martxan, Andrés Illana, tras conocer que el plan de ordenación de los recursos naturales del parque Aizkorri-Aratz, el documento que marca lo que se puede hacer y lo que no se puede hacer dentro de este espacio protegido, permite la apertura de una mina de calcita subterránea cerca de la cueva de La Lece, dentro del nuevo parque. El proyecto fue retirado en 2004 por el Ente Vasco de Energía y las empresas promotoras tras una oposición frontal de los vecinos del entorno y distintos movimientos ecologistas.
El grupo Ekologistak Martxan considera un «fraude de ley» este documento porque en todos sus borradores se había prohibido la extracción de minerales y en todos los órganos de consulta, como Naturzaintza, se daba como imposible el permiso.
«Estamos ante un gran escándalo», resumió un sorprendido Illana, que como muchos afectados se enteró por las páginas de este periódico del cambio de opinión del Ejecutivo vasco. «Esto es insólito . No existe ningún parque en Euskadi y creo que en ninguna parte del mundo donde se permita este tipo de extracciones en las zonas de máxima protección. Si iban a cambiar algo tan importante deberían haberlo expuesto a la opinión pública», agregó.
Ekologistak Martxan anunció ayer que recurrirá a todas las vías legales -recurso administrativo, Ararteko y tribunales- para «poner las cosas en su sitio, donde no debían haber sido cambiadas nunca». Por el momento, solicitarán la reunión urgente del Consejo Asesor de la Naturaleza, Naturzaintza, para pedir la retirada del plan. Igualmente, ha hecho una convocatoria a todos los agentes sociales, municipios, juntas administrativas, montañeros, Universidad y sindicatos agrarios, para boicotear la formación del patronato, el máximo órgano gestor del parque, como medida de protesta ante el Gobierno vasco. También solicita a la Diputación de Álava, que gestionará el espacio protegido, que reclame la modificación del documento que permite abrir una mina subterránea en Ilarduia.
«Oscurantismo»
Illana desgranó el largo trámite administrativo que ha sufrido la declaración de parque de Aizkorri-Aratz y denunció que el Departamento de Medio Ambiente del Gobierno vasco ha actuado con «arbitrariedad y oscurantismo».
Con la misma indignación el que fuera alcalde de Ilarduia mientras se fraguó la polémica sobre la mina en 2004, Rodrigo López de Arróyabe, dijo que Lakua había actuado «a traición». «Hasta el anterior consejero, Sabin Intxaurraga, negó cualquier posibilidad a la mina. Nos han despreciado», dijo. El vecino de Ilarduia llamó «sinvergüenzas» al PNV por imponer la mina de esta manera y tuvo palabras durísimas contra Intxaurraga al que llamó «mentiroso». También acusó a Ezker Batua de actuar contra las ideas que defiende al aprobar el plan de ordenación en el consejo de gobierno. Illana recordó que EA de Álava se había mostrado también contrario a la mina.