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Viernes, 26 de mayo de 2006
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ÁLAVA
«Nos vamos a coger cualquier cosa»
Usuarios y empleados de guarderías, centros de mayores y polideportivos denuncian su estado de suciedad y alertan de que «así no se puede seguir más»
«Nos vamos a coger cualquier cosa»
TXAGORRITXU. Dos usuarios del centro de mayores del barrio, donde se acumulan los papeles.
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Naranjas, colillas, vasos vacíos, papeles y todo tipo de residuos, orgánicos e inorgánicos, yacían ayer, como si de un estercolero se tratara, en el suelo del polideportivo de Ariznabarra. Es, sin lugar a dudas, el centro más perjudicado por la huelga indefinida que mantienen parte de las 330 empleadas -el 47%, según el Ayuntamiento- que limpian 140 instalaciones municipales.

El estado de suciedad es «vergonzoso», según los usuarios y los trabajadores del polideportivo, que denuncian que «así no se puede seguir». No les falta razón. Y es que el Departamento Municipal de Salud y Consumo tomó ayer la determinación de ordenar el cierre al público de los vestuarios y los urinarios. Sólo los de minusválidos permanecían abiertos.

El progresivo empeoramiento de la situación ha provocado que el número de usuarios haya descendido «hasta la cuarta parte» -según una empleada que no quiere desvelar su identidad- y que varias de las actividades del polideportivo tengan que ser impartidas fuera de las instalaciones. Es el caso de las clases de matrogimnasia, que ayer tuvieron lugar «en los columpios», según esta misma operaria, o del curso de tai-chi, que se impartió «en el jardín de enfrente». Los trabajadores optan por el anonimato «porque hay una orden del Ayuntamiento que nos prohíbe hablar».

Pese a su «crítico» estado, el polideportivo de Ariznabarra es sólo uno más de los afectados por el paro. En el centro sociocultural de mayores de Txagorritxu, por ejemplo, la suciedad es también palpable. «Esto es una vergüenza. Si al menos se mantuvieran los servicios mínimos... Pero, ni eso. Nos vamos a agarrar cualquier cosa», advertía Ceferino Rascón, usuario habitual. «La situación -añadía Isabel, una de sus empleadas- no se va a poder mantener por más tiempo. Va a haber que cerrar. El suelo está sucísimo, al igual que los baños, donde no hay quien entre».

En las escuelas infantiles hay servicios mínimos que aseguran la limpieza de los baños y la recogida de residuos orgánicos, pero para los padres no es suficiente. «Tengo un hijo de un año y, si esto sigue así, el lunes no lo llevaré. El centro está para cerrarlo», confesaba Teresa Martínez desde Zaramaga.

El Principal, sin baños

En Ibaiondo, antiguo Pío Baroja, la sensación era parecida. «Los niños andan todo el día en el suelo y ya no pueden hacerlo porque el polvo y las pelusas se están acumulando. No sé durante cuánto tiempo se va a poder mantener abierto», lamentaba su director.

Por la tarde, el público del concierto de Marlango criticó la suciedad del Teatro Principal, que tenía los baños cerrados. «Se debería haber trasladado a otro sitio. Menuda imagen que se llevará el grupo», decía Amaia González.



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