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inseguridad ciudadana
Los atracadores de chalés detenidos en Cataluña vivían en el monte como «guerrilleros»
La banda, a la que atribuyen cien asaltos, escondía una tonelada de material robado
Los atracadores de chalés detenidos en Cataluña vivían en el monte como «guerrilleros»
BOTÍN. Un guardia civil clasifica el material incautado a la banda de atracadores en cuatro zulos a las afueras de Maspujols. / EFE
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La Guardia Civil desarticuló ayer en la localidad tarraconense de Maspujols una de las bandas implicadas en los asaltos violentos a domicilios cometidos en varias comarcas catalanas, según informó el instituto armado. En la operación fueron detenidas cinco personas de origen rumano, que almacenaban una tonelada de material robado y pueden estar detrás de un centenar de asaltos. Fuentes de la organización han explicado que los miembros del grupo tienen conocimientos militares y vivían en el monte como «guerrilleros», utilizando técnicas «propias de Rambo».

El teniente coronel Laurentino Ceña detalló ayer algunos pormenores de la denominada 'Operación Filón'. Según aclaró, los detenidos se ocultaban durante el día en zulos habilitados bajo las vías del tren y las carreteras, y no salían de estas guaridas hasta el anochecer, «cuando veían que las condiciones eran idóneas». Esta forma de actuar, «sin antecedentes cercanos», complicó la tarea de los investigadores de la Guardia Civil, que empezaron sus pesquisas hace tres meses.

Los malhechores sólo se reunían para protagonizar sus acciones delictivas. Dos o tres coches, al principio con un solo ocupante, hacían «movimientos de despiste» e iban recogiendo al resto de la banda. Después, se dirigían a su objetivo: normalmente, algún pueblo de las comarcas del Baix Camp o el Priorat, aunque se cree que también han actuado en las provincias de Gerona y Lérida. «Iban al lugar y arrasaban todo lo que encontraban», explicó Ceña. Entre sus preferencias destacaban las casas vacías, las tiendas y los cajeros. En un principio, se les atribuyeron los asaltos con inusitada violencia cometidos en Vilafortuny y Les Borges del Camp, pero parece que sólo se dedicaban al robo 'silencioso', sin enfrentarse con los propietarios de las viviendas.

Cerco de coches

En las indagaciones han participado más de 60 miembros del instituto armado, con la colaboración del Cuerpo Nacional de Policía y los Mossos d'Esquadra. La investigación arrancó a raíz de una serie de robos en casas, sucursales bancarias, tiendas y empresas de la comarca, cometidos por una banda organizada que entraba violentamente en estos inmuebles.

El arresto no fue fácil y obligó a crear un cerco de coches encubiertos, para evitar la huida de los sujetos. La banda fue sorprendida justo cuando ocultaba su botín más reciente en un zulo, excavado en una zona de difícil acceso de un bosque situado en las afueras de Maspujols. Pese a la rápida intervención de los agentes del Grupo Rural de Seguridad y la Unidad Central Operativa, apoyados por dos helicópteros, los presuntos ladrones intentaron escapar y opusieron bastante resistencia. Los funcionarios localizaron cuatro escondites con más de una tonelada de objetos robados, muchos de ellos ya empaquetados para enviarlos a Rumanía. En el heterogéneo inventario figuran armas, un cuadro enrollado, un jamón, un acordeón, herramientas y material deportivo. Además, se han requisado más de diez vehículos.

El teniente coronel Laurentino Ceña explicó que los detenidos vivían «en situación francamente precaria» y seguramente se habían trasladado a la zona ya con la intención de delinquir. La Guardia Civil está buscando a un sexto miembro de la organización, ausente en el momento del arresto. Todavía se desconoce la identidad de los detenidos, ya que ninguno llevaba documentación.

Otros once rumanos, apresados el martes en Centelles (Barcelona), quedaron ayer en libertad con cargos después de que la fiscal renunciase a pedir prisión para ellos, ya que sólo se les podía imputar una tentativa de robo en un chalé. El atestado de los Mossos, en cambio, les vinculaba con los asaltos a otra vivienda y dos empresas, además de apuntar que podrían haber participado en acciones similares en otras comarcas catalanas. «No se puede poner a alguien en la cárcel sólo por saltar la valla de un domicilio», explicó la consejera de Interior, Montserrat Tura. «Si me preguntan lo que a mí me gustaría -añadió, según Efe-, les digo que preferiría que todos los detenidos estuvieran en la cárcel a la espera de que se les juzgue».

También han salido libres con cargos los tres rumanos arrestados como presuntos autores de un intento de robo en una casa de Alpicat (Lérida). En su declaración ante el juez, aseguraron que sólo paseaban por la zona.



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