Otra noche de derrapes y velocidad en Júndiz. Ésta fue la respuesta que unas 500 personas dieron el viernes al Ayuntamiento por haber colocado esta misma semana badenes para obstaculizar las carreras de coches en el polígono industrial.
Según relató a EL CORREO un joven que acudió a la cita, el espectáculo fue menor que en ocasiones anteriores por un doble motivo. De un lado, las bandas de caucho atornilladas al asfalto impiden coger velocidad, con lo que es casi del todo imposible poner en práctica «derrapes y 'piques' de aceleración». Además, «durante el rato que yo estuve, sólo participaron cuatro coches, dos potentes y otros dos de lo más normales. La verdad es que tuvo poca emoción», explicó.
Ante la imposibilidad de 'volar' por las amplias avenidas del recinto industrial, los pilotos optaron por «hacer cosas increíbles como dar vueltas a una rotonda a una velocidad de vértigo. Expresaron así su rabia por la colocación de los badenes », interpretó el espectador.
Eso era lo de menos. La importante concentración de personas registrada esa noche en el 'Jarama' vitoriano tuvo un significado especial para los seguidores de estas pruebas clandestinas. «Yo creo que acudimos tanta gente en señal de protesta, fue una forma de rebelarnos contra el Ayuntamiento», añadió.
Un circuito en el Norte
En la misma línea que otros aficionados a las carreras automovilísticas, el joven reivindica la construcción de un circuito en Vitoria para que los amantes de la velocidad puedan disfrutar de forma segura de su 'hobby'. El proyecto, planteado por un grupo de empresarios, cuenta con el rechazo de la UAGA y la asociación de concejos.
«¿Por qué no puede haber aquí un lugar para carreras como existe en otras ciudades? ¿Por qué hay montones de campos de fútbol, pero en toda la zona Norte no tenemos ni un circuito?», se queja.
Mientras sus preguntas siguen sin respuesta, la Policía Municipal de Vitoria sigue haciendo su trabajo. Así, sobre las 23.30 horas del pasado viernes varias dotaciones acudieron a Júndiz alertados por la nutrida presencia de personas en el lugar.
Una vez allí, la Guardia Urbana tramitó tres denuncias contra sendos automovilistas «por conducción negligente», explicó un portavoz del Cuerpo. La actuación se llevó a cabo sin que se produjera ningún incidente.
La Policía Local tiene orden de impedir las carreras clandestinas de coches por razones de seguridad. Los responsables municipales estiman que son muy peligrosas. Por ello, han optado por una tolerancia cero con el fin de prevenir accidentes fatales.