Ayudas para 'lavar la cara' al comercio y los bares de Zaramaga y el Casco Medieval. El Ayuntamiento de Vitoria acaba de abrir el plazo de petición de subvenciones a fondo perdido para que los tenderos y hosteleros de ambos barrios puedan contratar, con cargo a la Administración, anteproyectos de reforma de sus establecimientos, el paso previo a la renovación de los locales. El Consistorio tiene previsto repartir entre los solicitantes una cantidad de 28.000 euros, reservada para este fin en el presupuesto municipal pactado este invierno por PP y PSE.
Las ayudas están ya a disposición de los interesados y se tramitarán hasta que se agote la cantidad consignada o hasta el 31 de diciembre, fecha en la que se cierra el presupuesto ordinario. El Ayuntamiento se ofrece a financiar hasta el 75% del coste de los anteproyectos de mejora de los locales, con un máximo de1.000 euros por demandante.
El lema de la campaña es: «La imagen de tu negocio vende, mejórala». Se trata de la segunda ocasión en la que el Consistorio pone a disposición de los minoristas este tipo de ayudas, que en la anterior ocasión pasaron desapercibidas para buena parte de los posibles interesados. Para esta ocasión, el Ayuntamiento se propuso desarrollar una intensa campaña de información entre los posibles beneficiarios, que se tradujo en la elaboración de folletos, trípticos y otro material que se repartió por los dos barrios a los que se restringe la oferta.
«El Ayuntamiento está dispuesto a ayudar a los comerciantes y profesionales que quieren sus establecimientos. Y queremos que este año lo sepan todos y que todos tengan su oportunidad», apuntó el concejal de Promoción Económica y Empleo, el popular Fernando Aránguiz.
A fondo perdido
Las empresas que quieran solicitar las ayudas a fondo perdido deben cumplir una serie de requisitos. Entre ellos, se establece que las subvenciones sólo se pueden conceder a aquellos empresarios que tengan a su cargo con plantillas inferiores a los 50 trabajadores y que generan un volumen de negocio inferior a los 10 millones de euros anuales.
Además, se exige que el local a reformar esté ubicado a pie de calle o por debajo de la cota cero, aunque también se aceptan aquellos integrados en mercados urbanos. Las actividades económicas realizadas deberán acumular, asimismo, una antigüedad de dos años.