«Estamos preparados». Con esta frase, el ministro del Interior alemán, Wolfgang Schäuble, resumió ayer en Berlín el contenido de un extenso informe oficial que incluye todas las medidas de seguridad que estarán vigentes a lo largo del campeonato mundial de fútbol, con las cuales el Gobierno quiere asegurar que el torneo se desarrolle sin incidentes.
El ministro también anunció ayer una inédita iniciativa adoptada en conjunto por el Ejecutivo alemán y la FIFA destinada a declarar una guerra sin cuartel al racismo en los estadios y en la sociedad. «Alemania es un país pacífico, abierto y tolerante, y eso lo queremos mostrar durante el torneo», dijo Schäuble.
Durante la rueda de prensa, en la que también participó Frank Beckenbauer como presidente del Comité Organizador, el ministro dijo que en la fase de cuartos de final y antes de que suenen los respectivos himnos nacionales, los capitanes de las selecciones leerán sendos mensajes en los que se condenará la discriminación, la intolerancia y el racismo.
Para poner más énfasis en la lucha sin cuartel contra el racismo, la FIFA dispuso que en cada estadio se despliegue, antes de los partidos, un estandarte gigante con el lema 'Say no to Racism' -Di no al racismo-. «El lema del torneo es 'El mundo entre amigos' y es un gran desafío para nosotros», dijo Beckenbauer. Tanto el ministro como el famoso 'kaiser' aseguraron que la campaña contra el racismo no estaba relacionada con los incidentes xenófobos que se han producido en las últimas semanas en el país y que hicieron temer a las autoridades que el torneo pudiera ser utilizado como plataforma propagandística por los grupos neonazis.
«Se ha hecho todo lo humanamente posible para garantizar la seguridad del torneo», insistió el ministro Schäuble al referirse a lo que las autoridades alemanas describen como un riesgo generalizado de ataques terroristas. «Alemania está preparada y bien equipada para afrontar los grandes desafíos de seguridad», añadió el ministro teutón. Admitió, además, al presentar el séptimo y último informe de seguridad elaborado por las autoridades, de que la seguridad al cien por ciento no existe y que era imposible descartar incidentes como el que ocurrió en la noche del viernes pasado en Berlín, cuando un joven de 16 años apuñaló a 35 personas en pleno centro de la capital.
100.000 policías
La seguridad del campeonato será dirigida desde Berlín en el llamado Centro Nacional de Cooperación e Información, un organismo creado por el Ministerio del Interior en el que representantes de los servicios secretos alemanes, de los ministerios, de Interpol y Europol realizarán un informe diario sobre la situación del país. La protección de los hoteles y de los campos de entrenamiento de las 32 selecciones correrá a cargo de la FIFA y la seguridad de los estadios es responsabilidad del Comité Organizador. Unos cien mil policías serán desplegados en las estaciones de tren, en los aeropuertos y en los lugares públicos dotados de pantallas gigantes para seguir los partidos.