El Parador de Argómaniz cerrará sus puertas a finales de año para someterse a una reforma intregral de todas sus instalaciones. Los trabajos, que durarán más de un año, afectarán a las 53 habitaciones y a sus salones. Sólo se salvará el comedor, que únicamente verá cambiada su decoración. «Hay una parte del palacio, como el comedor, que no admite obras porque tiene vigas del siglo XVII que, como es lógico, no se pueden tocar. Afectará, en este caso, a la decoración», aseguró Nieves Montisi, directora del complejo hotelero.