El Unicaja y el pabellón Martín Carpena, donde los titulares del terreno sólo han perdido cuatro partidos esta temporada, pesaron como plomo sobre los hombros del DKV Joventut en el primer acto de la segunda semifinal de la ACB, manejada sin aprietos por unos anfitriones dispuestos a hacer buenos los pronósticos que les cuelgan el cartel de próximos campeones. La formación del italiano Sergio Scariolo tiene trazas de finalista y, para quienes osan apostar sobre seguro antes de jugar, también de inminente rey de la Liga.