El Correo Digital
Sábado, 3 de junio de 2006
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OPINIÓN
CARTAS AL DIRECTOR
Enfermería
He asistido estos días a parte de las jornadas de Enfermería celebradas en Vitoria y organizadas por Osakidetza. Desde el respeto y reconocimiento a la labor de cuantos allí han expuesto sus trabajos y quehaceres en el mundo de la enfermería, he sacado la conclusión de que parte de lo que allí se ha dicho y de lo que he oído no se corresponde con la realidad que día a día los profesionales de enfermería vivimos en nuestro trabajo. La inmensa mayoría de los asistentes a estas jornadas eran directores y mandos intermedios de la organización convocante; las ponencias y comunicaciones las han realizado profesionales en su mayoría relacionados con la gestión, la docencia y la calidad, y la gran ausente, la que se echaba de menos, ha sido la enfermería de base, la asistencial, la que seguramente en esos momentos y como siempre estaba a pie de cama del paciente. Se ha hablado de innovación, de calidad, de carrera profesional, etc. y todo ello desde la perspectiva de profesionales que viven hoy la enfermería al frente de una mesa llena de papeles tintados de estadísticas y de objetivos casi siempre encaminados a la rentabilidad. Se nos ha dicho que tenemos miedo al cambio, que tenemos prejuicios y complejos como profesionales, y se nos ha animado a avanzar y a apostar por un futuro mejor. Pero poco o nada se ha hablado de nuestros problemas, de nuestra falta de tiempo, de nuestro excesivo trabajado porque al parecer ése no es el foro para hablar de ello. En definitiva, les diré que se ha hablado de una enfermería que poco o nada tienen que ver con la real, que se preocupan por la enfermería sin ocuparse de ellos, y nos están hablando de un futuro con muy poca perspectiva desde el presente.



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