El Correo Digital
Sábado, 3 de junio de 2006
 Webmail    Alertas   Envío de titulares    Página de inicio
PORTADA ÚLTIMA HORA ECONOMÍA DEPORTES OCIO CLASIFICADOS SERVICIOS CENTRO COMERCIAL PORTALES
DEPORTES
DEPORTES
Nadal cumple el trámite y Moyá y Ferrero caen eliminados
El mallorquín se enfrenta hoy al jugador local Paul Henri Mathieu
Nadal cumple el trámite y Moyá y Ferrero caen eliminados
UN PASO MÁS. Nadal quiere revalidar el título en París. / EFE
Imprimir noticiaImprimirEnviar noticiaEnviar

Publicidad

De tres campeones españoles en Roland Garros, sólo queda uno. Rafael Nadal, defensor del título, añadió ayer una cuenta a su sobrenatural rosario de triunfos terrenales. Juan Carlos Ferrero, vencedor en 2003, y Carlos Moyá, laureado en 1998, fueron derrotados en tres sets. También perdieron Nicolás Almagro, Fernando Verdasco, Albert Montañés y Conchita Martínez Granados. Otros clasificados fueron Tommy Robredo, David Ferrer y Anabel Medina.

Y van 55. Suma y sigue. Nadal es una máquina de batir marcas sobre tierra batida. Y la cuenta de victorias consecutivas en arcilla permanece abierta. La víctima de turno de la apisonadora mallorquina fue el californiano de origen coreano Kevin Kim, 116º del mundo. Pese a poseer la fuerte pegada propia de la nueva generación, el afortunado repescado de la fase previa sucumbió en apenas dos horas por 6-2, 6-1 y 6-4. La victoria garantiza al español la tercera plaza del escalafón aunque se quiebre ya su racha de imbatibilidad, ya legendaria. Cosa harto improbable.

Tras liquidar el trámite, Nadal confesó que se había sentido algo nervioso. Se había tirado tres días inactivo. Cosas del arranque en domingo de la competición y de la lluvia. Demasiados caprichos. «No es lo mejor que te pueda pasar. Pero no me he sentido fuera del torneo», comentó con la actitud positiva de poner al mal tiempo buena cara.

La humedad y el frío reinantes hasta ahora perjudican su juego. Sobre el papel, también mojado. «La pista estaba muy lenta, la bola no me saltaba. Era difícil hasta correr. La pelota se engancha a la raqueta y cuesta coger los efectos. Pero hay que adaptarse a lo que hay», observó fiel a su pragmatismo. La misma filosofía aplica a su próximo enfrentamiento contra el francés Paul Henri Mathieu, vencedor de su compatriota Florent Serra en tres sets.

Tarta de cumpleaños

La cita es hoy mismo, día de su vigésimo cumpleaños. La ATP ya ha encargado una tarta especial. Pero el festejo será menor que el año pasado, cuando coincidió con el pase a la final. Esta vez se juega el ingreso en octavos. «Si gano, también habrá celebración, pero un poco más pobre», adelantó. Mathieu, 29º cabeza de serie, ha perdido sus cuatro duelos precedentes con el balear. Pero tiene a favor el factor campo. «No siento presión excesiva, aunque es un francés que juega en su casa».

Nadal recordó que sólo es zurdo para jugar al fútbol y el tenis. En el deporte del que come, se ve en un momento «normal, ni fantástico ni horroroso». Pero en el balompié, el sobrino de Miguel Ángel Nadal no tiene abuela. «Soy delantero izquierdo. Si alguien necesita goleador, me puede fichar», pregonó.

En el duelo de los campeones anteriores a la era Nadal, Gastón Gaudio se impuso a Juan Carlos Ferrero por 7-5, 7-5 y 7-6 (7). El conquistador en 2003 de la Copa de los Mosqueteros flaqueó en los momentos decisivos frente al ganador del título en 2004. Dominó por 5-2 en la primera manga, tuvo 5-2 y 40-15 en la segunda y desperdició una bola de set en el desempate final. «Se te queda cara de tonto porque he perdido jugando bien», reflexionó un Ferrero perplejo, pues le habían comentado que el argentino había dicho que atravesaba por su peor momento.

Gaudio se enfrentará en octavos al ruso Nikolay Davydenko, sexto favorito, que eliminó en un par de horas a Moyá por 6-1, 7-5 y 6-3. El campeón de 1998 sucumbió a su personal maleficio con la pista Suzanne Lenglen, donde había sido desterrado en las tres últimas ediciones, ante un contrincante que contó con el apoyo en el palco de Boris Yeltsin, ex presidente de su país. Roger Federer, número uno del mundo, superó con más problemas de los previstos al chileno Massu.



Vocento