La industria aeroespacial vasca goza de buena salud y, lo que es más importante, la mantendrá durante los próximos años. Así lo ponen de manifiesto los datos aportados ayer por el Cluster de Aeronáutica y Espacio de Euskadi (Hegan), según los cuales el sector alcanzó el pasado ejercicio un facturación total de 780 millones de euros. El 97% de esa cantidad -lo que representa un volumen de negocio de 756 millones- correspondió a las ventas de 32 compañías integradas en esa asociación, que vieron crecer su actividad un 8%.
También el capítulo relativo al empleo tuvo un buen comportamiento. Al cierre de 2005, las firmas integradas en Hegan contaban con plantillas que sumaban 5.348 personas; es decir, 349 más que un año antes. La totalidad de la industria contabilizaba 5.700 trabajadores en el País Vasco.
El Cluster de Aeronáutica -compuesto actualmente por 29 compañías y tres centros tecnológicos tras la incorporación el pasado año de cuatro nuevos socios- celebró ayer en Bilbao su asamblea anual. Tras la misma, su nuevo presidente, Ignacio Mataix -director general de ITP- dio a conocer junto a otros responsables de la asociación la evolución del sector durante el pasado ejercicio, que no dudó en calificar como «excelente». Y ello a pesar del «contexto internacional difícil» en el que se desarrolló por el encarecimiento del petróleo y la «peculiar» paridad euros-dolar, entre otros elementos.
Un claro exponente de ese buen comportamiento es el experimentado por las 'pymes' del sector, que incrementaron su facturación más de un 24%.
Optimismo
De cara al futuro, los responsables de Hegan coincidieron en dibujar un panorama halagüeño tanto en lo relativo al crecimiento del volumen de negocio como de la creación de empleo. Mataix explicó que ese optimismo se basa en los buenas previsiones de ventas de aviones tanto de Boeing como de Airbus. Ello permitirá alcanzar un crecimiento medio de sus ingresos en torno a los 5% durante los próximos ejercicios.
Además, explicó que durante 2006 se tienen que poner en producción muchos de los programas de investigación y desarrollo (I+D) en los que hasta ahora han invertido las empresas vascas. De ahí que asegurara que «todas las compañías creemos que éste será un año de crecimiento de facturación y empleo. Tenemos por delante dos o tres años de crecimiento».
En ese sentido, adquirirá especial relevancia el inicio de producción en 2005 del Airbus A380, conocido como 'Superjumbo'. Con todo, los fabricantes del sector en Euskadi que participan en ese proyecto apenas notarán este ejercicios los efectos positivos. El hecho de que las primeras entregas de aparatos se produzcan en su recta final retrasará hasta 2007 y 2008 el incremento de ingresos por ese concepto.