El primer ministro italiano, Romano Prodi, y su colega británico, Tony Blair, celebraron una entrevista ayer en Roma en la que han acordado una próxima reunión de sus ministros de Defensa para coordinar la retirada de las tropas italianas de Irak.
El jefe del Gobierno italiano no precisó cuándo tendrá lugar esa reunión y al ser preguntado al respecto por los periodistas, respondió: «No lo sé, porque lo hemos decidido ahora y lo debemos organizar», aunque indicó que será «pronto». Poco después, Stefano Sannino, consejero diplomático de Prodi, ajustó aún más las fechas de la reunión entre los ministros de Defensa al señalar que se celebrará «en unos días». Sannino añadió que el próximo día 8, cuando se reúnan en Bruselas los ministros de Defensa de la OTAN, «sería una buena ocasión» para que los titulares italiano, Arturo Parisi, y británico, Des Browne, traten la cuestión del repliegue.
Prodi resaltó la importancia de la reunión de ayer con Blair y de la próxima entre los ministros de Defensa, dado que el área de la que se retirarán los soldados italianos, en Nasiriya, está bajo control de las tropas británicas. «No olvidamos que la zona en la que están las tropas italianas en Irak está bajo mando británico y, por tanto, está claro que la entrevista bilateral de hoy era muy importante», manifestó.
La necesidad de la coordinación estriba también en el hecho de que «las autoridades locales están en contacto continuo con el mando de las tropas británicas, que tiene la responsabilidad de la región». Preguntado sobre si había llegado a un acuerdo con Blair acerca de la retirada, Prodi explicó: «la cuestión no es ésta. La decisión de Italia está tomada. El tema es cómo poner en marcha esa decisión de la forma más útil y eficaz para que la situación no vaya fuera control y no se pierdan los elementos de seguridad».