Los dos etarras detenidos el jueves en Burdeos llevaban encima 3.000 euros, así como varios zutabes -revista interna de ETA- y diversa documentación, según señalaron ayer fuentes policiales francesas. Los expertos creen que los etarras Zigor Merodio Larraona -considerado el responsable del aparato de recaudación de la banda- y Kizkitza Gil de San Vicente tenían como misión entregar a otros miembros de la organización dinero y documentos.
Merodio y Gil de San Vicente fueron detenidos en la zona norte de Burdeos, poco después de que intentasen huir de un control policial rutinario. Los terroristas, que viajaban en una 'Citroën Berlingo', se dieron a la fuga pero se estrellaron contra un camión y poco después fueron interceptados por la Policía. En el momento del arresto, Merodio iba armado con una pistola 'Sig Sauer'. Pudo ser identificado en poco tiempo gracias a que llevaba un 'DNI vasco' -EHNA- con su nombre verdadero.
Según los primeros indicios examinados por las fuerzas de seguridad galas, los dos etarras se estaban dedicando a tareas de sostenimiento de la banda, para ayudar a los militantes a mantenerse en la clandestinidad en el contexto del alto el fuego. En un principio, no se han hallado documentos que permitan apuntar a que Merodio seguía realizando labores de extorsión. Las fuentes consultadas no descartan que los detenidos tuvieran previsto reunirse con otros miembros de la banda para entregarles dinero o informes.
Zigor Merodio comenzó a militar en ETA en 1996, cuando se integró en un comando de información que actuaba en Vizcaya. Posteriormente huyó a Francia, donde pasó a formar parte de las estructuras clandestinas de la organización. Las fuerzas de seguridad le vincularon con comandos como el 'Madrid' o el 'Andalucía'. Por su parte, Kizkitza Gil de San Vicente es una antigua militante de la organización juvenil radical Jarrai. El juez de la Audiencia Nacional Baltasar Garzón dictó hace un año una orden de detención europea contra ella en la que le acusaba de haberse encargado de la captación de nuevos militantes para ETA desde el año 2002.
El secretario de Estado de Seguridad, José Antonio Camacho -que participaba ayer en una reunión del consejo de Ministros de Interior y Justicia de la UE en Bruselas-, aseguró en este sentido que el arresto de los dos miembros de la banda «no tiene relación con el proceso de verificación del alto el fuego permanente de ETA».