El Correo Digital
Martes, 6 de junio de 2006
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POLÍTICA
debate en la cámara baja
Rajoy anuncia la ruptura de relaciones con el Gobierno y Zapatero critica su "hipocresía"
La moción del PP, que será rechazada en el Congreso, dice que no es posible la negociación con una organización terrorista e ilegal
El presidente del PP, Mariano Rajoy, ha anunciado hoy que su partido "rompe toda relación" con el Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero mientras no rectifique la "ignominia" de la reunión prevista entre el PSE y Batasuna. Por su parte, el jefe del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, ha lamentado hoy que el líder del PP, Mariano Rajoy, usase la tribuna del Congreso para anunciar la ruptura con el Ejecutivo.
Rajoy ha asegurado que el PP retira su apoyo al Gobierno y que pondrán "todo su empeño" en que "no se consume" lo que su partido considera un "grave atentado contra el orden jurídico, la legalidad democrática, el Estado de Derecho y la seguridad de los españoles". "Mientras esta ignominia no se rectifique, entenderemos que el señor Rodríguez Zapatero desea arruinar toda posibilidad de entendimiento con el PP", ha sentenciado.
En el pleno del Congreso que debate las propuestas de resolución presentadas por los grupos parlamentarios tras el debate sobre el estado de la Nación, Rajoy ha opinado que la reunión prevista entre el PSE y Batasuna y la aceptación de una "mesa de partidos" que reclama ETA constituyen una "osadía descarada". En ese sentido, Rajoy ha recordado que el PP ha prestado un "apoyo leal" al Gobierno en los términos que establece el Pacto Antiterrorista, es decir para "lograr la disolución de la banda armada sin que mediara ninguna clase de contrapartida", algo a lo que, ha subrayado, el presidente del Gobierno expresó su conformidad.
Ha señalado que, aunque Zapatero "lo negaba", los populares han oído que representantes del PSOE y de Batasuna han celebrado "reuniones secretas durante varios años" y que "han pactado una especie de hoja de ruta que recoge los diversos pasos de la negociación", así como que existe la intención de formar "dos mesas" para ello. "Una a la que acudirían el Gobierno y ETA, y otra en la que se sentarían el PSOE y Batasuna con quien quisiera acompañarles", ha revelado Rajoy, quien ha indicado que ambas pertenecen a una "misma negociación" con el objetivo de poder afirmar que con la banda terrorista "no se negocian contrapartidas políticas". "En efecto, se negociará con Batasuna que es lo mismo", ha matizado.
Ha destacado que ETA mantiene sus "exigencias intactas": la autodeterminación, la anexión de Navarra, el indulto a sus presos y, "como gestos de buena voluntad", la suspensión de la Ley de Partidos, del Pacto Antiterrorista, de la actividad policial, de las funciones de la Audiencia Nacional y el inmediato traslado de los presos a cárceles próximas al País Vasco. "Todos deseamos vivir en paz, pero no a cualquier precio", ha sentenciado Mariano Rajoy, quien concluyó afirmando que los españoles "no aceptan ni aceptarán" que "se premie a los verdugos".
Reproches de Zapatero
Por su parte, el jefe del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, ha lamentado que Rajoy, usase la tribuna del Congreso para anunciar la ruptura con el Ejecutivo, y ha expresado su determinación de cumplir el compromiso contraído con los españoles de intentar lograr el fin del terrorismo. Zapatero ha tomado la palabra en el pleno del Congreso después de que los portavoces de los grupos defendieran sus propuestas de resolución a consecuencia del debate sobre el estado de la Nación.
El presidente del Gobierno ha lamentado el "juego hipócrita" del Partido Popular al contrastar la actitud que está manteniendo en el actual proceso de paz y la que tuvo en la tregua declarada por ETA en la etapa de José María Aznar al frente del Ejecutivo. Ha reprochado también las críticas de que ha sido objeto en los últimos días por destacados dirigentes del PP, pero aseguró estar dispuesto a olvidarlas porque está convencido de que eso es lo que desea la mayoría de los españoles.
Lo que ha dicho que no olvidará son sus obligaciones y responsabilidades como presidente del Gobierno, y ha situado como la primera de ellas la de salvaguardar la libertad, la seguridad y la vida de los españoles. "Para ello es determinante y decisivo ver el fin de la violencia terrorista y poder acometer con bases sólidas el proceso de paz; eso no lo voy a olvidar -ha insistido- y voy a cumplir mi compromiso con los españoles".
Zapatero ha instado también al PP a reconsiderar la ruptura anunciada por Rajoy y, por el contrario, le ha aconsejado apelar al diálogo democrático. Además, ha confirmado que antes de finales de junio comunicará al Congreso el inicio del diálogo con ETA, y ha asegurado que tanto él como su Gabinete están sometidos a la ley "todos los días", pero no a la del líder del PP, Mariano Rajoy, que ha calificado de "ley del embudo".
Peticiones del resto de grupos
Por su parte, el diputado de CiU Josep Sánchez Llibre hizo un llamamiento al PP para que recupere "la serenidad" y ha expresado su apoyo al Gobierno para iniciar el diálogo cuando lo crea conveniente, y le ha garantizado este aliento incluso si fracasa. En nombre de ERC, Joan Tardá también ha reiterado su apoyo "desde la legitimidad de quienes siempre hemos defendido la vía del diálogo, de los que siempre hemos denunciado el Pacto Antiterrorista que suscribieron en una época con el PP".
El portavoz del PNV José Ramón Beloki ha asegurado que "este Gobierno, como los anteriores y los futuros si hiciera falta, contará con la colaboración de mi grupo". En el turno de IU-ICV, su presidente-portavoz, Gaspar Llamazares, ha recordado al PP que su postura es la misma que hace ocho años, cuando el Gobierno de Aznar afrontó una situación similar y contó con "el respaldo unánime de las fuerzas parlamentarias, la confianza de las víctimas y el apoyo de los medios de comunicación".
Por parte de CC-NC, Román Rodríguez ha advertido de que la confrontación entre los dos grandes partidos va a hacer "difícil", aunque no "imposible", conseguir el objetivo de acabar con "la última lacra" de la democracia. Mientras, el portavoz del BNG, Francisco Rodríguez, ha asegurado que la moción del PP sobre terrorismo "es una bomba o un torpedo" contra aquellos que están buscando una solución negociada al terrorismo de ETA, opinión similar a la expresada por la diputada de EA, Begoña Lasagabaser, y la de NB, Uxue Barkos.
Moción del PP
Ningún grupo ha apoyado la moción del PP, en la que se dice que no es posible la negociación con una organización terrorista e ilegal como Batasuna y que la desaparición de ETA es "condición previa a cualquier otra iniciativa". El grupo popular forzó este debate tras conocer la intención de los socialistas vascos de dialogar con Batasuna, anuncio que se hizo al término de la primera jornada del debate sobre el estado de la Nación sin que el jefe del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, se refiriera a él.
El PSOE había renunciado a enmendar el texto, alegando que la postura oficial la fijará Zapatero cuando comparezca en el Congreso para recabar la autorización con la que dialogar con ETA, una vez que se considera verificado el alto el fuego. El PNV es el único que la había enmendado, proponiendo un texto alternativo en el que aboga por el diálogo entre todos los partidos y por una nueva política penitenciaria más "dinámica y flexible".
Al margen de la moción sobre terrorismo, el Congreso ha aprobado 54 resoluciones derivadas del debate sobre el estado de la Nación, y sólo el grupo popular y Eusko Alkartasuna vieron cómo no prosperó ninguna de sus iniciativas. El PSOE pactó mociones con la mayoría de los grupos, especialmente con CiU, que logró que se aprobaran catorce de sus quince propuestas, una de ellas con el voto en contra de los socialistas.



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