El Correo Digital
Martes, 6 de junio de 2006
 Webmail     Alertas    Envío de titulares     Página de inicio
PORTADA ÚLTIMA HORA ECONOMÍA DEPORTES OCIO CLASIFICADOS SERVICIOS CENTRO COMERCIAL PORTALES


MÁS DEPORTE
 
EDICIÓN IMPRESA
 
UN GANADOR IMPARABLE. Rafa Nadal se vengó del australiano Hewitt en un partido en que rayó la perfección. / EFE
roland garros
Rafa Nadal volvió a mostrar ayer signos de campeón. En un partido perfecto, casi inmaculado, el defensor del título en Roland Garros tumbó a Lleyton Hewitt, una de sus 'bestias negras'. Se habían encontrado en tres ocasiones sobre una pista, nunca en en tierra batida, y en todas el polémico y malhumorado australiano, antiguo número uno del mundo, había tumbado al manacorí. Pero ayer no sucedió así. El campeón nacional sacó su carácter ganador, sus ansías de revancha y su deseo de aumentar la leyenda que está construyendo para plantarse en cuartos de final de 'su' torneo. En esta ronda, mañana, se encontrará con Novak Djokovic, un serbio de 19 años que derrotó a Monfils, la gran esperanza gala.
 
 

Vocento