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Martes, 6 de junio de 2006
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CULTURA
CRÍTICA DE CINE
Después de probar con el ...
Después de probar con el ...
ACCIÓN. Una escena del filme de Ronny Yu.
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Después de probar con el cine de terror genuinamente americano ('La novia de Chucky' y 'Freddy contra Jason'), Ronny Yu vuelve a sus orígenes para rendir homenaje al maestro Huo Yuanija, creador a principios del siglo pasado, de la Federación de Lucha Wushu en la China dominada por las potencias de la época. La historia tiene mucho de reivindicación de la identidad perdida, del resurgir del espíritu nacional y superación de la humillación, gracias a un combate absurdo y desigual, pues para demostrar la superioridad de Occidente sobre China se plantea un enfrentamiento entre un chino - por supuesto Jet Li- y cuatro luchadores de los países colonizadores.

El problema de este tipo de cine es que ya está bastante saturado de tigres, dragones, dagas voladoras y héroes reflexivos, por lo que la liturgia de la coreografía de las artes marciales ya empieza a convertirse en un bucle de repetición con escasas posibilidades de sorpresa. Desde que se inventó el movimiento ayudado por invisibles cables, las piruetas y lances se acercan más a un espectáculo circense que a una verdadera lucha dependiente de las habilidades personales. De manera que visto el primer combate, vistos todos, por más que se adornen con sables, lanzas, espadas y artilugios varios.

Por otra parte, lo que cuenta no deja de ser la historia mil veces narrada del luchador engreído que, despojado de sus afectos, se echa a perder, siendo rescatado por humildes seres que le enseñan la bondad de la vida. Todo esto contado a un nivel no muy superior al de las películas de Jean-Claude Van Damme.



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