JUAN MARTÍNEZ DE IRUJO, CAMPEÓN DEL MANOMANISTA
«Este título me aportará mucha serenidad de cara al futuro»
«Hubo un momento, con el 17-19, en el que vi peligrar el partido, pero supe acabar que era lo importante»
Juan Martínez de Irujo celebró a lo grande su victoria ante Aimar Olaizola. Al flamante campeón del Manomanista no le importa confesar que ayer se despertó pasadas las cuatro de la tarde «sin saber dónde estaba» y que lo hizo con resaca, «porque en la celebración me salté las normas, le pegué un poco al cava y al patxaran». Sin tiempo aún para asimilar el título logrado el domingo en el Atano III, el jugador de Íbero no sabe aún si está «en una nube o en otra galaxia». De lo que sí es consciente es de que la txapela del Manomanista le ha aportado «mucha serenidad de cara al futuro». Ahora es tiempo de descanso antes de enfrascarse en los torneos de verano.
-Muchas felicidades.
-Gracias. Esta txapela me ha costado un gran trabajo y mucho sudor.
-¿Cómo celebró el título?
-Fui a cenar a una sidrería de Pamplona con un centenar de amigos y me salté las normas y le pegué un poquito al cava y al patxaran.
-¿Cómo ha dormido?
-Muy poco tiempo, pero a pierna suelta.
-¿Ha soñado con Aimar Olaizola?
-Yo no sueño con los rivales.
-¿Ha repasado mentalmente el partido?
-Ahora no sé si estoy en una nube o en otra galaxia.
-¿Tiene alguna sensación especial tras lo vivido en el Atano?
-Una alegría inmensa.
-En lo estrictamente deportivo, ¿qué conclusión saca de su actuación?
-Lo mejor, la victoria. Hubo un momento con el 17-19 que vi peligrar el partido, pero supe acabar que era lo importante.
-Ésta ha sido una de sus actuaciones menos convincentes en el Manomanista de 2006. ¿Comparte está opinión?
-El día que jugué contra Peñagarikano y Beloki estuve mejor que el domingo. Sin embargo, el rival era otro y tenía mucho más oficio.
-Daba la sensación de que estaba excesivamente alterado.
-La verdad es que en un principio estuve muy presionado y nervioso.
-Pues usted suele decir que controla bien el miedo escénico.
-Eso esta muy bien de cara a la galería, pero la procesión siempre va por dentro.
-Los entendidos afirman que perdió muchas veces la posición en la cancha.
-Puede ser, pero entré al aire porque tengo mucha confianza en esa jugada y nunca renunciaré a ella.
-Dos dejadas impactaron en la 'txapa' baja del frontis con su rival vendido a su suerte. ¿Demasiados riesgos?
-Eso es producto de la mala suerte y no del riesgo. Son lances del juego.
-¿Qué le aporta esta segunda 'txapela'?
-Mucha seguridad de cara al futuro y una gran ilusión.
-Hay algunos pelotaris que han puesto precio a la 'txapela'.
-Allá ellos, para mí una 'txapela' del Manomanista no tiene precio porque es lo más grande para un pelotari.
-¿Qué impresión le causó Aimar Olaizola?
-No fue el mejor Aimar que yo he conocido, estuvo bastante agarrotado.
-¿La peor faceta del de Goizueta?
-Quizás no restó como otras veces, pero en su descargo hay que decir que el resto de saque es una de las jugadas más complicadas en el mano a mano.
-25 años de edad, cuatro títulos a los tres años de su debut, y parece que puede marcar una época en la pelota.
-Eso es muy difícil, primero hay que contar con la suerte y después que te respeten las lesiones.
-Lo que sí es verdad es que Retegui II a su edad no tenía un palmarés con esos títulos.
-De momento le voy ganando, pero para mí eso es algo anecdótico.
-¿Está en disposición de superar el techo del de Erasun?
- No sueño con el techo de Julián porque eso es una misión imposible.
-¿Y ahora qué?
-Disfrutar de la 'txapela' y descansar, después habrá que ir pensando en los torneos de verano.