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Martes, 6 de junio de 2006
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ECONOMÍA
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La negociación colectiva se frena en Euskadi por las diferencias entre patronal y sindicatos
En los cuatro primeros meses sólo se firmaron el 5,6% de los convenios que deben negociarse durante este año
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Sólo 21.000 trabajadores habían renovado su convenio colectivo en el País Vasco hasta el pasado mes de abril, el 5,6% de los 369.000 que deberán hacerlo durante todo el ejercicio, según datos del Consejo de Relaciones Laborales (CRL) de Euskadi. Aunque la firma de algún acuerdo en mayo, como el de hostelería de Vizcaya, puede mejorar ligeramente los datos mencionados, la negociación colectiva se encuentra prácticamente paralizada como consecuencia de las profundas discrepancias existentes entre las organizaciones empresariales y sindicales.

En la comunidad autónoma existen unas 570.000 asalariados que rigen sus relaciones laborales por convenios colectivos, de los que el 81% se acoge a pactos sectoriales, y el resto, a los de empresa. Un 19% de los trabajadores -alrededor de 111.000- están gobernados por acuerdos laborales que rigen en todo el territorio nacional, mientras que los restantes -459.000 trabajadores- son provinciales o interterritoriales negociados en el País Vasco.

La paralización de la negociación colectiva supone que más del 61% de los empleados tengan aún pendiente de renovar sus condiciones laborales,; s decir, cerca de 350.000. Sólo en algunos casos los empresarios, por propia iniciativa, han decidido realizar incrementos salariales a cuenta. El retraso que arrastran los convenios es ya de varios años en algunos sectores.

En 2005, año en que la negociación iba también muy retrasada, a estas alturas ya habían cerrado su convenio casi 91.000 trabajadores.

La jornada

El principal escollo para la consecución de acuerdos es la duración de la jornada laboral. La patronal ha hecho bandera de la congelación del tiempo de trabajo, mientras que las centrales no renuncian a nuevas rebajas que les permitan avanzar en el viejo objetivo de las 35 horas semanales -1.592 anuales-, meta alcanzada sólo por unos pocos convenios del sector privado, pero ya rebasada en algunos del sector público.

En la mayoría de los convenios suscritos en los cuatro primeros meses pactaron ligeras reducciones del tiempo de trabajo anual; en general, en torno a las tres o cuatro horas, lejos de las ocho o doce que eran habituales hace unos años.

Pese a que los sindicatos hacen hincapié en negociar condiciones que rebajen la precariedad en empresas y sectores, al final el otro gran obstáculo es casi siempre el incremento salarial, que cuenta este ejercicio con la dificultad añadida de la alta inflación que se registró en 2005.

La subida pactada entre enero y abril se sitúa en el 3,67% de media, según los datos del CRL. Pero si se resta el efecto de los convenios suscritos en territorio nacional con vigencia en Euskadi -afectan a 8.000 trabajadores de los 21.000 que han renovado sus acuerdos-, el aumento es del 4,12%, frente al 2,98% nacional, aunque en este ámbito están muy generalizadas las cláusulas de revisión en función de alza de los precios al final del año.



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