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Martes, 6 de junio de 2006
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Un millón de estudiantes chilenos secundan la jornada de paro nacional
La movilización persigue la reforma urgente y profunda de la Ley de Educación
Un millón de estudiantes chilenos secundan la jornada de paro nacional
Un estudiante chileno, detenido por la Policía en Santiago. / EFE
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Cerca de un millón de estudiantes -según los organizadores- se unieron ayer al paro nacional convocado por los alumnos de la enseñanza secundaria de Chile para insistir en su exigencia de una reforma profunda y urgente de la Ley de Educación vigente desde finales de la dictadura de Augusto Pinochet (1973-1990). Un grupo minoritario de activistas , que optó por manifestarse en las calles de Santiago con los rostros cubiertos, se enfrentó a pedradas con la Policía. Los jóvenes fueron reprimidos con agua a presión y gases lacrimógenos, y hubo más de treinta detenidos.

La presidenta Michelle Bachelet consideró que el paro fue «innecesario» ya que el Gobierno había negociado con los jóvenes y les había presentado una oferta. «Los estudiantes hicieron sentir sus demandas, que yo califiqué como justas y legítimas, y lo hicieron de forma pacífica», declaró. La jefa de Estado socialista se enfrenta desde hace tres semanas con un movimiento adolescente que se la constituido en el principal desafío político para su Administración.

Los jóvenes formaron una alianza transversal integrada por delegados de distintas vertientes políticas -desde la izquierda hasta la derecha- y reivindican una agenda común de exigencias a corto y largo plazo. Entre las primeras demandas está la gratuidad del billete de transporte público para todos los estudiantes y del examen de ingreso a la universidad pública, que tiene un arancel de 31 euros.

Pero además, los alumnos de escuelas públicas, privadas y subvencionadas proponen reformar la Ley Orgánica Constitucional de Enseñanza sancionada por Pinochet. Esa norma, vigente desde 1990, significó un duro golpe a la educación pública y el comienzo de una brecha cada vez mayor entre instituciones ubicadas en las zonas más ricas y las que quedaron en las barriadas pobres.

Negociación

Para hacer oír sus peticiones los estudiantes ocuparon colegios y hace una semana realizaron una manifestación callejera que terminó con casi 700 detenidos y decenas de heridos. Tras una negociación con los jóvenes que se prolongó por dos días, Bachelet respondió el jueves al requerimiento en un mensaje por una cadena nacional. Pero los estudiantes consideraron que las propuestas se quedaban a mitad de camino. Por eso realizaron ayer un paro nacional que tuvo el apoyo del cuerpo de profesores, las universidades y los gremios del transporte escolar.



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