Los dos presuntos integrantes del aparato financiero de ETA, Zigor Merodio Larraona y Kizkitza Gil de San Vicente Gurrutxaga, detenidos el jueves en Burdeos, ingresaron ayer en la prisión de Fresnes. Ambos han sido inculpados en París por asociación de malhechores con fines terroristas, entre otros cargos. Merodio y Gil de San Vicente han sido imputados además por receptación de robos en banda organizada, delito por el que serán juzgados ante el Tribunal Especial de lo Criminal de la capital gala, compuesto por un jurado de magistrados, precisaron fuentes judiciales que se encargan del caso.
La inculpación de ambos presuntos terroristas se completa con las acusaciones de tenencia de documentos falsos, tenencia ilícita de armas, rechazo a obedecer la orden de un agente con la puesta en peligro de otro y falsificación en escritura privada. El tribunal inculpa además a Merodio por falta de control del vehículo robado que conducía -una furgoneta 'Citröen Berlingo'- cuando intentó esquivar el control policial rutinario que originó finalmente la detención. En su intento frustrado de fuga, la pareja colisionó con un camión y luego siguió unos metros a pie, hasta que ambos fueron detenidos por la policía.
Los dos etarras llevaban encima 3.000 euros, así como varios zutabes -revista interna de ETA- y diversa documentación. Los expertos creen que ambos tenían como misión entregar a otros miembros de la organización dinero y documentos. De hecho, las investigaciones desarrolladas por la policía francesa apuntan a que los dos jóvenes se dedicaban a labores para sostener la organización y para ayudar a los activistas a mantenerse en la clandestinidad. En el momento del arresto, Zigor Merodio iba armado con una pistola 'Sig Sauer', la que se considera que portan los principales dirigentes de la banda. Pudo ser identificado en poco tiempo gracias a que llevaba un 'DNI vasco' (EHNA) con su nombre verdadero.
Primeros tras la tregua
Tras comparecer ayer ante la juez de instrucción antiterrorista Marie-Antoinette Houyvet, los dos procesados fueron presentados ante un magistrado de las libertades y de la detención que ordenó el ingreso de ambos en un centro penitenciario a las afueras de París. Merodio y Gil de San Vicente son los primeros etarras confesos detenidos en Francia desde que la banda terrorista anunció el alto el fuego permanente que entró en vigor el 24 de marzo pasado.
Zigor Merodio, nacido en Bilbao en 1974, está considerado como el presunto jefe financiero de ETA y miembro del comité ejecutivo de la organización, según coinciden diferentes expertos en la lucha antiterrorista. Después de participar desde 1992 en acciones de violencia callejera, presuntamente fundó el 'comando Atxarre' que colaboró con el 'comando Andalucía'. En 1996 se le perdió la pista tras huir a Francia.
Por su parte, Kizkitza Gil de San Vicente, antigua militante de la organización juvenil Jarrai, fue acusada en junio de 1994 por el juez Baltasar Garzón de pertenecer al aparato de captación de la organización terrorista.