El portavoz de la ilegalizada Batasuna , Arnaldo Otegi, ha opinado que el Gobierno está experimentando "un cambio" y comienza a aceptar que el País Vasco constituye "una realidad nacional", lo que consideró como "una gran victoria política de la izquierda abertzale".
Otegi hizo esta reflexión en una conferencia sobre el proceso de paz pronunciada en el Foro Martín Ugalde de Andoain (Guipúzcoa), donde anunció que su formación remitirá al resto de los partidos un calendario y un guión con "contenidos" para alcanzar un "primer acuerdo" sobre la constitución de una mesa de diálogo político.
El dirigente abertzale indicó que ha llegado el momento de "abandonar el tablero de la confrontación" y sustituirlo por el de la "seducción", en el que cada opción política pueda "intentar convencer" a la sociedad vasca de la idoneidad de su proyecto.
El portavoz de Batasuna explicó que hasta ahora el Estado había permanecido en una "trinchera" que consistía en asegurar que el pueblo vasco "no es una nación" y por lo tanto no tiene derecho a decidir. Según dijo, el Gobierno está "abandonando esa trinchera", ya que "es muy difícil mantener como posición política ante este pueblo que no es una comunidad nacional, que no es una realidad nacional, que no es una nación" y además resulta "muy difícil mantener que los vascos no tienen derecho a decidir".
Críticas a Marlaska
Por otra parte, el representante de Batasuna Joseba Permach ha afirmado hoy que, o el magistrado de la Audiencia Nacional Fernando Grande Marlaska ha prevaricado con anterioridad al no impedir ruedas de prensa de Batasuna o ahora pretende poner "escollos" al proceso de paz, en referencia al hecho de que ayer ordenara a la Policía Nacional interrumpir una comparecencia de representantes de la formación abertzale ante los medios de comunicación en Pamplona.
Además, ha manifestado que la reunión entre el líder del PSE-EE, Patxi López, y el portavoz de Batasuna, Arnaldo Otegi, no puede depender de que la formación abertzale sea legal, aunque el tema de la legalización haya que resolverlo en el futuro. En este sentido, Joseba Permach ha recordado las palabras Patxi López, que fueron "ratificadas" por el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, sobre que su legalidad "es una cosa que habrá que resolver con el tiempo, pero la creación de ese espacio de diálogo de las fuerzas políticas, del encuentro anunciado entre Patxi López y Arnaldo Otegi no depende y no debe depender de que Batasuna sea legal o no".
"Batasuna es un interlocutor que viene hablando con todos, incluso con el Partido Socialista todos estos meses y estos años, otra cosa es que, al final, habrá que resolver también ese tema, pero no podemos esperar a la legalización de Batasuna o no se debe utilizar eso como un pretexto para que no se produzcan esas reuniones", ha apuntado.
"Incomprensible"
En una entrevista concedida a ETB, Permach ha indicado que, "desde un punto de vista puramente legal, si Grande-Marlaska prolongó la suspensión de actos de Batasuna desde enero de este año, es el mismo juez, es la misma sala, es el mismo hecho", por lo que hay que pensar que el magistrado, "o ha cometido prevaricación en todas las ruedas de prensa que Batasuna ha venido haciendo desde enero hasta el día de ayer o, si no, es una nueva medida" que supone "un escollo" al avance del proceso de paz. "Nos parece un contrasentido y eso que los jueces suelen llamar alarma social, es lo que crea este tipo de actitudes por parte del juez", ha apuntado, para añadir que "el responsable definitivo es el Partido Socialista, que es un poco el que tiene que resolver estos problemas".
A su juicio, "que se produzcan estos actos después del alto el fuego, después de la verificación del alto el fuego, cuando todo el mundo anuncia ya que se va a poner en marcha al proceso, y que haya una intervención de la Policía es incomprensible y deberían acabar". Además, ha asegurado que la formación abertzale "no tiene ninguna pretensión de seguir siendo ilegal indefinidamente en el tiempo", sino que quiere "tomar activamente parte en las instituciones, en la vida política y es un derecho de todos los ciudadanos a los que representan".