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Jueves, 8 de junio de 2006
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MÁS BALONCESTO
 
EDICIÓN IMPRESA
 
PROFÉTICO. O'Neal prometió el anillo cuando llegó a Miami. / EFE
BALONCESTO
El tiempo y el baloncesto colocan a cada uno en su sitio. Miami, la química en estado puro, y Dallas, el sueño hecho realidad, son los dos finalistas de la NBA. Tras dejar en la cuneta a Detroit Pistons (4-2) y a Phoenix Suns (4-2) en las finales de Conferencia, ambos contendientes saltarán esta madrugada al parqué del American Airlines Center para iniciar su asalto al banco de la gloria. La fantasía de muchos amantes del buen juego, del baloncesto total, es ya una realidad. Pura 'delicatessen'. Shaquille O´Neal, el gran guerrero, y Dirk Nowitzki, el teutón letal, volverán a mirarse a los ojos. El balón gozará de lo lindo. Las alternativas al poder establecido por San Antonio y Detroit han obrado un milagro inédito. Bendito milagro.
 
 

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