El Correo Digital
Jueves, 8 de junio de 2006
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OPINIÓN
CARTAS AL DIRECTOR
Reglas políticas
Anda la clase política inmersa en la ardua tarea de solucionar el problema del terrorismo, asunto que ha tenido en vilo al país desde hace más de treinta años y que parece tener visos de solución para descanso de todos. Pero debemos tener presente que, como dijo en su momento José Luis Rodríguez Zapatero, «va a ser un proceso farragoso, duro y largo». Es evidente que por las connotaciones que conlleva el mismo debemos estar de acuerdo con las aseveraciones del Presidente del Gobierno en los dos primeros calificativos; en cuanto al tercero asalta la duda razonable. Una cosa es finiquitar dicho entramado acogiéndonos a las reglas del juego político -ya se sabe cruce de declaraciones y acusaciones más o menos estridentes, desacuerdo en las formas, alguna que otra descalificación entre sus señorías- y otra ejercitar la controversia continuada -que generen más apariciones en medios, proliferación de actos, etcétera-, y que como consecuencia de esto, aquello se alargue en el tiempo para irritación y desesperación de todos. O lo que es lo mismo, es de esperar que no se convierta en un proceso 'sine die'. Si así fuese, debería preguntarse uno si la dilatación es por impericia negociadora o un pretexto para satisfacer intereses particulares.



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