Fernando Lamikiz realizó ayer un ejercicio de fichaje express. El presidente del Athletic recibió al mediodía una llamada telefónica de Aitor Ocio en la que le anunciaba que rechazaba la oferta que le había presentado para volver a San Mamés y que renovará por el Sevilla. La negativa del vitoriano abrió la puerta a Iosu Sarriegi, central del Alavés.
Un dirigente rojiblanco se puso en contacto con Tomás Durán, agente del Sarriegi, a quien citó a comer en Ibaigane, donde compartió mesa con el directivo Gorka Izagirre y Txema Noriega, coordinador de Lezama.
Tras cerrar el acuerdo sobre las condiciones económicas del central, los tres parten hacia Santander, en donde les espera Dmitry Piterman. Allí se sella definitivamente el trato. El club se negó a desvelar el dinero que paga al ucraniano, aunque las fuentes consultadas indican que el traspaso se eleva al millón de euros. Ésta es la cantidad que había exigido el máximo accionista del Alavés desde el primer momento para traspasar a su jugador.
El Athletic barruntaba desde la noche del martes que Ocio iba a responder con una negativa a su última oferta, tres años a cambio de 700.000 euros netos por ejercicio. El plan B fue activado. Se contactó con Durán y se perfilaron las condiciones para el fichaje del central, aunque el trato quedó lejos de ser cerrado. Ibaigane ofrecía al defensa de Lazkao tres años con un cuarto opcional. Sarriegi reclamaba cuatro, algo que finalmente consiguió en la fase clave de las negociaciones, la desarrollada ayer. Las fuentes consultadas por este periódico mantienen que su ficha anual en el club rojiblanco se situará entre 240.000 y 300.000 euros netos por ejercicio.
Sólo restaba ya sellar el trato con Piterman. El ucraniano ya había advertido que quien quisiera a Sarriegi o a su medio centro Juanito, pretendido por la Real Sociedad, debía pagar un millón de euros. Según el propietario del Alavés, Lamikiz le ofertó hace dos semanas en una reunión de la Liga Profesional 750.000 euros por su central. Entonces advirtió que quien le quisiera debía poner sobre la mesa un millón de euros. Es lo que hizo ayer el Athletic. Pese a que necesita dinero urgentemente, porque su equipo puede bajar a Segunda B por impago a sus jugadores, Piterman se mantuvo inflexible. El ucraniano inicia así la recaudación para hacer frente a los problemas de liquidez en el pago a la plantilla.
Sigue en Primera
De este modo, el central guipuzcoano continuará el próximo año en Primera División. También conseguirá un importante aumento en su salario. Sarriegi tenía firmado en el Alavés un contrato por el que su retribución descendía con la pérdida de la categoría y, además, no era precisamente uno de los jugadores mejor pagados de la plantilla. El Alavés, asimismo, podría ahorrarse una parte del dinero que todavía adeudaba al central por la presente campaña.
Horas antes de anunciar el fichaje de Sarriegi, el Athletic conoció que contra todo
pronóstico Ocio rechazaba la oferta que le presentó y está a punto de aceptar a cambio la que le ha llegado del Sevilla para renovar. La decisión causó una tremenda sorpresa en Ibaigane, en donde los dirigentes estaban convencidos que habían persuadido al jugador con su última oferta, presentada el pasado jueves en Vitoria por los directivos Juan Bustamante y Eukeni Olabarria.
Todo se vino abajo al mediodía. Ocio telefoneó a Fernando Lamikiz, presidente rojiblanco, y le comunicó que rechaza su propuesta para aceptar la del Sevilla. El alavés renovará por el club andaluz por tres temporadas, con opción a una cuarta si juega 60 partidos en total o 20 en la última. El trato con José María Del Nido, máximo dirigente de la entidad del Pizjuán, especifica que cobrará 700.000 euros netos por campaña, la misma oferta económica que le presentó el Athletic, aunque la rojiblanca era inferior en cuanto al tiempo de duración del contrato, porque Fernando Lamikiz se había cerrado en banda al presentarle sólo tres años de contrato. Fuentes del club rojiblanco mantienen que el jugador había reclamado una cifra sensiblemente superior, cercana a los 900.000 euros netos por campaña.
Lamikiz conversó el domingo telefónicamente con Ocio, quien eludió comprometerse ante el presidente a presentarse al día siguiente en Bilbao pese a que el presidente le garantizó que llegarían a un acuerdo si se veían cara a cara. Fuentes cercanas al jugador mantuvieron, en este sentido, que pensaba aterrizar hoy mismo en Bilbao y que incluso había encargado a un familiar que iniciara la búsqueda de un piso.
Hay dos puntos claves para entender la negativa de Ocio. De un lado, la mejor oferta económica del Sevilla (el mismo dinero, más primas y la opción de una cuarta temporada). La otra razón hay que buscarla en una causa ajena al fútbol, según las fuentes consultadas. Su compañera, la modelo Laura Sánchez, embarazada de siete meses, deseaba seguir en Sevilla, cerca de sus padres.
Llama el Sevilla
En la noche del lunes se produjo el movimiento que inclinó la balanza de Ocio en favor del Sevilla. El club andaluz buscaba en el mercado un central que sustituyera al alavés, pero se encontró con que todos a los que se había dirigido le parecieron muy caros. De repente, en el móvil de Ocio apareció una llamada de Monchi. El secretario técnico del club andaluz elevó sustancialmente la oferta de renovación que le había presentado en enero. De 500.000 euros por campaña a 700.000. El central quería volver a toda costa a Bilbao, pero ya no tenía ningún argumento económico ni de duración de contrato para defender esta postura ante su compañera, que casualmente había llegado ese mismo día a Ibiza.
El Athletic, al tanto de la situación, le advirtió que se negaba a incrementar su oferta. De hecho, el propio Lamikiz indicó ayer en una conversación con este periódico que en las condiciones económicas reclamadas por el futbolista, la operación era totalmente inasumible para su entidad.