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Jueves, 8 de junio de 2006
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LA RIOJA
DEPORTES LA RIOJA
Sánchez Lorenzo reclama «una mayor ambición para remontar»
El Fundación debe volver a mostrar sus señas de identidad en el juego ofensivo Para eliminar al Noja «hay que apretar más arriba y llevar más la iniciativa»
Sánchez Lorenzo reclama «una mayor ambición para remontar»
VITAL. El entrenador espera la reacción de los suyos. / R. LAFUENTE
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El Fundación se topa con su pasado y como le sucediera la campaña anterior en el mismo momento de la temporada -ante el Barbastro- debe remontar una eliminatoria para seguir vivo en su segunda fase de ascenso a Segunda B. En esta ocasión contará con el aliado del Mundial'82, un dato que, por las características del conjunto blanquirrojo, tampoco es tan positivo como pudiera parecer.

Necesita ganar al Noja y eso sólo se logra marcando goles, un aspecto intrínseco a la filosofía de este club esta campaña (106 tantos en liga regular), pero que está olvidado, como pudo comprobarse en La Caseta el pasado sábado, donde no lanzó ni una sola vez entre los tres palos.

De ahí que José Sánchez Lorenzo inculque tranquilidad y confianza a los suyos. El objetivo primordial, además de animar a una plantilla que recibió el mazazo de perder su condición de invicto a domicilio en el descuento y de penalti, es recuperar las señas de identidad. Por eso el técnico salmantino aboga por «ser más ambiciosos», un aspecto del que carecieron en Noja.

Tener el balón

Para conseguirlo, el preparador del Fundación indica que la mejor manera es «apretar desde el principio y con más continuidad; hay que llevar más la iniciativa en el juego». Es decir, tener el balón, un don preciado, para imponer el ritmo que más convenga a lo largo del partido.

Jugar con el tiempo es otro aspecto interesante que puede ser perjudicial para los intereses locales. «No hay que volverse locos, quedan noventa minutos para empatar la eliminatoria y luego otra media hora para ganar», resalta Sánchez Lorenzo. Para alcanzar este fin hay que desprenderse de la precipitación, un punto que abundó en Noja, sobre todo cuando los blanquirrojos se acercaban a Ezequiel, dubitativo en los balones aéreos.

«Se notaba como si tuviéramos demasiadas ganas por hacer gol y por buscar rápidamente la portería contraria. Casi no tuvimos el balón y no dimos tres pases seguidos». Y cuando se podían trenzar jugadas éstas se desvanecía porque «al robar la gente no podía salir al contragolpe, estábamos muy metidos en nuestro campo -primer parte- y hasta que no lo corregimos sufrimos», recalca Sánchez Lorenzo.

Por la mentalidad del Noja, un equipo que trata bien el balón y que no da un pelotazo, es probable que cuente con dificultades para realizar un fútbol especulativo. La defensa alardeó de rasear e incluso driblar -principalmente Gurtubay- a los atacantes riojanos como un recurso más para sacar el esférico jugado.

Cuando los verdiblancos no poseen el cuero sufren y no tienen tanta capacidad para marcar el ritmo, por lo que les cuesta elaborar. Quedan a expensas del rival. Esto ocurrió durante la segunda mitad del choque del sábado. El problema es que el Fundación no creyó en sus posibilidades -demasiado respeto al rival- o no pudo por falta de fuerzas -Rubén Ruiz no apareció en la elaboración- o no supo leer esta circunstancia -se convirtió en un correcalles-. El deseo ardiente de conseguir algo, ambición, puede marcar el destino del Fundación.



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