Ayer se celebró el último debate televisado entre los candidatos a las elecciones presidenciales del próximo 2 de julio en México. La comparecencia de los cinco aspirantes se convirtió en un duelo cara a cara entre el conservador Felipe Calderón y el izquierdista ex alcalde de la ciudad de México, Andrés Manuel López Obrador, el favorito hasta hace muy poco tiempo y ahora empatados en los sondeos de opinión.
Varios analistas coincidieron que no hubo un ganador claro. López Obrador, del Partido de la Revolución Democrática (PRD), libró bastante bien los contundentes ataques de Calderón, del gobernante Partido Acción Nacional (PAN). Ambos luchaban para convencer a treinta millones de mexicanos indecisos, el 40% del padrón electoral. El pasado 25 de abril, López Obrador no asistió al primer debate, lo que ayudó a Calderón a igualar al ex alcalde en las simpatías de los electores, según los analistas.
El cara a cara comenzó muy caldeado porque pocas horas antes unos desconocidos dispararon contra la camioneta blindada en la que viajaban la esposa, Cecilia Gurza, y los tres hijos y el chófer del empresario Carlos Ahumada, que amenazó con difundir vídeos contra López Obrador.
Desde la oficina del ex mandatario municipal aseguraron que todo es un «montaje» para manchar la credibilidad del aspirante izquierdista, que fue muy popular durante su mandato al frente del gobierno de la capital.
«No es mi fuerte la venganza, yo no odio, soy un hombre feliz, lo que quiero es que vivamos en una sociedad mejor y que no haya privilegios, lo subrayo. Ten confianza, yo no te voy a fallar, no voy a traicionar al pueblo. Tengo tres cosas muy presentes: no mentir, no robar y no traicionar al pueblo de México», ofreció López Obrador.
Calderón le replicó que «no va ganar con mentiras». Advirtió de que los fracasos de su contrincante en «materia de seguridad, de corrupción y de desempleo los está sufriendo la ciudadanía y no pueden trasladarse a todo el país» «El proyecto que representa - añadió- es un peligro para México, por la amenaza de endeudamiento y de crisis económica».