José Luis Rodríguez Zapatero defendió ayer en el Senado que su Gobierno tiene el mismo derecho que los anteriores a intentar acabar con ETA, y endosó al PP la obligación de apoyarle en ese empeño. El jefe del Ejecutivo afirmó que España se encuentra «ante la mejor oportunidad que ha tenido desde hace más de treinta años», por lo que pidió al principal partido de la oposición que «vuelva a la razón y al consenso» para contribuir a ese final definitivo de la banda terrorista.
El presidente del Gobierno tendió la mano al PP por segundo día consecutivo desde que Mariano Rajoy anunció la voladura de todos los puentes en política antiterrorista. Pero, como este martes en el Congreso, dio una de cal y otra de arena: por una parte pidió a los 'populares' que vuelvan al acuerdo y por otra destacó las contradicciones entre lo que le exigen ahora y lo que ellos hicieron en la tregua de 1998.
En una agria sesión de control en la que los populares desempolvaron el 'caso GAL', el jefe del Ejecutivo prometió que seguirá «pidiéndoles que vuelvan al diálogo, a la razón, al consenso y a contribuir a la paz como han hecho durante 30 años». Se mostró convencido de que esa es la actitud que debe mantener como presidente del Gobierno por «España y la democracia», pero también consideró que el primer grupo opositor tiene la «obligación» de «entender, apoyar y confiar» en su gabinete.
Gritos de «Otegi»
Ante los gritos de un parlamentario del PP que le llamó «Otegi», y frente a algunas víctimas de ETA presentes en la tribuna de invitados del Senado, Rodríguez Zapatero lamentó que sus antecesores en el Palacio de La Moncloa no consiguieran acabar con ETA y defendió públicamente que él tiene el mismo derecho que Felipe González o que José María Aznar a intentarlo.
Consideró «insólito e hipócrita» que el PP exija que antes de abrir cualquier diálogo con Batasuna sus dirigentes pidan perdón por los mil muertos de ETA y espetó a los 'populares': «¿Por qué no lo hicieron ustedes cuando se reunieron en el año 1998? ¿Cómo pueden dar ahora lecciones si no exigieron nada?».
En la segunda escenificación de la ruptura en política antiterrorista en apenas 24 horas, el portavoz del PP en la Cámara alta, Pío García-Escudero, preguntó a Rodríguez Zapatero para qué necesita al Partido Popular y concluyó que el líder socialista sólo les quiere a su lado «para decirle sí señor». Denunció que su grupo parlamentario se siente engañado y le reprochó que «no le importe prescindir del PP cuando le interesa» ni tampoco «ir en contra de su propia palabra y de la ley».
«Su partido ha sido capaz de estar en contacto con Batasuna mientras usted promovía el pacto antiterrorista, continuaba hablando con Batasuna mientras votaba la Ley de Partidos que ilegalizaba a Batasuna y seguía hablando con Batasuna mientras el Tribunal Supremo sentenciaba que es una organización terrorista», denunció.
La Fiscalía
En este punto, acusó a los miembros de la Fiscalía de actuar «como abogados defensores de los cómplices de ETA» y al PSOE de anunciar el encuentro con Batasuna para «presionar a un juez» e impedir así el encarcelamiento de Arnaldo Otegi y otros miembros de la formación ilegalizada. Rodríguez Zapatero no respondió a estas acusaciones, pero sí defendió el trabajo de los jueces y fiscales.
García-Escudero ironizó con que el Gobierno haya negado que el encuentro entre el PSE y la izquierda abertzale se trate de «diálogo político» y se preguntó entonces «¿para qué diablos se van a sentar?, ¿para hacer un reconocimiento oftalmológico?».
Por último, arremetió contra el Ejecutivo al destacar que esta ha sido la legislatura más «destructiva» de la democracia y al denunciar que ETA estaba derrotada hace dos años mientras que «hoy está cantando victoria».