El Correo Digital
Sábado, 10 de junio de 2006
 Webmail    Alertas   Envío de titulares    Página de inicio
PORTADA ÚLTIMA HORA ECONOMÍA DEPORTES OCIO CLASIFICADOS SERVICIOS CENTRO COMERCIAL PORTALES
OPINIÓN
CARTAS AL DIRECTOR
Toki Eder
Los padres y madres de Toki Eder estamos metidos de lleno en una lucha que, para algunos, está perdida de antemano. «¿Qué podemos hacer nosotros contra todo un Departamento de Educación del Gobierno vasco?», nos preguntan a veces. La respuesta empieza por lo que no podemos hacer. Y lo que no podemos es quedarnos de brazos cruzados ante la indiferencia de un delegado de Educación para quien es más importante su puesto que la seguridad de nuestros hijos. No podemos dejar que los políticos que nos han vendido a bombo y platillo la escuela pública vasca ahora no den respuesta a los padres que hemos elegido esta opción. No podemos consentir que las personas que han sido elegidas para solucionar nuestros problemas no hagan sino crear nuevos problemas cada año.

Por ello, debemos exigir que se den soluciones. Debemos exigir que esas soluciones no sean a costa de nuestros hijos, de su seguridad y de la calidad de su enseñanza. Debemos exigir previsión, organización y planificación a largo plazo, no un parche aquí y otro allá, según vayan surgiendo los 'problemas' (más bien los niños). En resumen: tenemos el derecho y el deber de exigir que quien está en un puesto de servicio al ciudadano (porque eso es lo que debe hacer un delegado de Educación, servir a los ciudadanos que lo han colocado en ese puesto) cumpla con su deber. Y si no sabe, no puede o no quiere, que deje que lo intente otro, pero que no juegue con nuestros hijos.



Vocento