Los consumidores vascos mantienen estable su nivel de confianza en el segundo trimestre, en el que han elevado sus expectativas de realizar grandes inversiones a corto plazo -piso, automóvil...-, mientras se han reducido con fuerza sus posibilidades de ahorro, según se desprende de una encuesta elaborada por la Federación Vasco-Navarra de Cajas de Ahorros.
Las familias vislumbran una mejoría en las perspectivas de la situación económica general y en la suya propia, así como en la evolución del paro en los próximos meses. Además, el informe apunta una recuperación de los planes para adquirir bienes de consumo duradero -muebles, electrodomésticos...-, aunque ese indicador sigue en niveles negativos.
El aumento es más sustancial en el caso de los desembolsos de gran entidad. Un 6,3% de los encuestados se plantea realizarlos en el plazo de un año, frente al 3,8% del trimestre precedente. El mayor crecimiento corresponde a los coches: un 8,5% baraja comprar uno en ese periodo, frente al 4,8% registrado a comienzos del ejercicio. Un 5,6% piensa en hacerse con su primera vivienda y un 5,3% con la segunda, frente al 4,2% y al 2% que reflejaba el sondeo precedente.
Los autores del documento subrayan que ese repunte se ha producido en un contexto no especialmente favorable: destrucción de empleo -8.900 entre enero y marzo-, leve retroceso de las rentas del trabajo y subida de los tipos e interés.
Por contra, se desploman las esperanzas de ahorro de las familias en el próximo año, que se habían disparado en el trimestre precedente. Un 67% de los hogares fue capaz de ahorrar una parte de sus ingresos en el último año, lo que supone un punto menos que en el mismo periodo de 2005.