El Estatut recibirá el respaldo de los catalanes. El sondeo realizado por el Centro de Investigaciones Sociológicas sobre el referéndum del próximo 18 refleja un sentimiento mayoritario de la ciudadanía a favor de la reforma. El 74,8% de quienes dicen que acudirán a votar darán el 'sí' al texto. El 'no', defendido por ERC y PP, queda relegado a un 21,7%; porcentaje inferior al que lograron estos dos partidos juntos en las elecciones de 2003 (los independentistas llegaron casi al 16,5% y los populares rozaron el 12%).
La encuesta señala, además, que los votantes republicanos se inclinan más por el 'sí' o la abstención que por la opción elegida, tras un arduo debate interno, por la dirección del partido. El 37,9% se muestra a favor del nuevo marco de autogobierno, el 14,3% dice que se quedará en casa y sólo el 25,8 asegura que votará en contra.
Entre los electores del PP también se prevén fugas, aunque menos llamativas: el 35,3% dice que votará a favor del proyecto mientras que el 43,1% asegura que asumirá la tesis de los suyos (cuarta fuerza política de Cataluña) y utilizará la papeleta del 'no'.
En el otro lado de la balanza, los partidarios del 'sí' parecen haber logrado transmitir sus mensajes. El 71,7% de los seguidores del PSC dice que respaldará el Estatut, lo mismo que el 64,9% de los de CiU. Los más críticos son los votantes de Iniciativa per Catalunya (la tercera pata del antiguo tripartito); casi el 54% afirma que dará su voto al texto, pero el 14% lo rechaza y el 17,9% asegura que se abstendrá.
Los datos de participación que baraja el CIS son también más halagüeños de lo que esperaban las propias formaciones políticas. La campaña ha despertado un escaso interés entre la ciudadanía y los partidos han optado por el perfil bajo. Pero el instituto sociológico calcula que el 55,1% de los catalanes acudirán a las urnas. En cualquier caso, el estudio se realizó a partir de unas 1.500 entrevistas llevadas a cabo en las cuatro provincias catalanas durante la última semana de mayo; antes de que comenzara la retahíla de mítines y actos a favor y en contra del nuevo marco.
Poco conocido
Lo que también revela la encuesta es un escaso conocimiento de lo que realmente implica el Estatut. El 62,5% de los consultados reconoce que no ha oído hablar del capítulo de derechos sociales; los partidos de izquierdas defienden este apartado como uno de los grandes logros y los populares afirman que de él emana un sesgo ideológico impropio. La fórmula de financiación es para el 36,9% algo ajeno. Este es uno de los aspectos que más ha enfrentado a CiU y ERC.
Sí ha llegado en cambio a la ciudadanía el hecho de que el nuevo Estatuto equipare al catalán con el español. El CIS pregunta por separado sobre cómo se valora el derecho y el deber de conocer el catalán y el derecho y el deber de conocer el castellano. Sobre el primero, el 71,4% dice que le parece positivo, el 6,4% lo considera negativo y el 12,1% admite que no sabía que el texto introdujera este derecho. La denominación de Cataluña como nación ha contentado al 36,3% de los catalanes; al 20,7% le resulta indiferente y un 16,7% asegura desconocer que el Estatuto hable de ello.
Esta muestra coincide en el tiempo con otra elaborada por la Generalitat, que rebaja el apoyo al Estatut hasta apenas un 49,9%; un 11,7% lo haría en contra. Según esta muestra, un 32,6% de los ciudadanos aún no ha decidido el sentido del voto.