La constructora local Centro Urvasco, propietaria de la casona de los Alfaro en la calle Manuel Iradier, tiene hasta finales de agosto para transmitir al Ayuntamiento sus intenciones respecto al inmueble, que se encuentra en avanzado estado de degradación. Así lo apuntó ayer el concejal de Urbanismo, Jorge Ibarrondo, quien informó de que los planes de la firma contemplan dedicar el solar a oficinas.
Su departamento ha requerido en dos ocasiones desde el pasado mes de septiembre a los dueños del inmueble su adecentamiento y reparación, ya que se han detectado ataques de termitas y polillas y otros desperfectos estructurales. También se les ha requerido un proyecto de obras para recuperar la parcela. Los propietarios han recurrido estas órdenes ante los tribunales y demandan que se declare el estado de ruina del edificio -que está protegido-, lo que les permitiría derribarlo y construir. El inmueble y el terreno que lo rodea está calificado de uso terciario, lo que impide la promoción de viviendas salvo que una mayoría municipal lo autorice.
El grupo municipal de EB, por su parte, solicitó ayer a Ibarrondo «firmeza» en la «defensa del patrimonio» y conminó al PP a «hacer cumplir la ley» en materia de protección de los edificios de la ciudad.