La Ruta del Vino de Rioja Alavesa está inmersa en un intenso programa de actividades para atraer turistas. Además de los trabajos de promoción de las bodegas y de los pueblos que las albergan, sus responsables buscan ganchos nuevos y por ello preparan itinerarios específicos para amantes del golf y del vino, de la arquitectura y de los famosos tintos y blancos de la zona o para personas conocedoras del mundo del vino a quienes la visita de una bodega se les queda pequeña, explicó Amaia López de Heredia, de la empresa Akimu.
En la ruta, una de las ocho de toda España que cuentan con certificación oficial de la Asociación de Ciudades del Vino, participan ya 78 firmas privadas e instituciones públicas. Una de ellas, es la Diputación alavesa, que este año destinará 300.000 euros a esta agrupación.
El dinero servirá a la asociación para trabajar en planes de mejora de los productos, en la formación de los agentes participantes, en la implantación de nuevas tecnología de la información y en la creación de un observatorio turístico, informó, por su parte, el diputado foral de Promoción Económica, Carlos Samaniego.
Esta última iniciativa arrancará en julio. Personal de la ruta recopilará datos de los turistas -la comarca recibe 60.000 al año-, de manera que puedan saber mejor sus gustos, prioridades o lo que echan en falta.