"En Anoeta quedó claramente definida una línea, que yo creo que la sociedad vasca en su conjunto ha asumido en los últimos dos años, que es el hecho de que a ETA no le toca hablar de política" y sólo debe "negociar su propia situación, el fin de la violencia y, en su caso, iniciar el diálogo con el Gobierno".
El dirigente nacionalista considera "inaceptable" desde ese punto de vista el comunicado, al tiempo que opina que "en ETA hay un cierto vértigo a dar el paso que le corresponde: el abandono definitivo de la violencia". Ha recalcado que, de todas formas, es más importante "lo que ETA hace que lo que dice" y, "por encima de sus filípicas y retóricas", la "violencia ha desaparecido de nuestras calles en las últimas semanas y por tanto lo que corresponde en este momento es el inicio del diálogo en el marco del Congreso de los Diputados entre el Gobierno y ETA para poner fin de forma definitiva" a su actividad terrorista.
Imaz ha confirmado por otra parte la reunión que mantuvo ayer en Bilbao con representantes de la izquierda abertzale y ha dicho que, pese a las denuncias, seguirá "hablando con el conjunto de formaciones" porque es su "obligación política y moral" para tratar de alcanzar la paz y porque como ciudadano y presidente de un partido le asisten "derechos fundamentales" para mantener "todo tipo de interlocuciones".
"Lo hice ayer y lo voy a seguir haciendo con el objetivo de que seamos capaces entre el conjunto de partidos y formaciones de alcanzar una metodología, un procedimiento y un calendario conjunto para poder abordar el diálogo político para la convivencia en Euskadi", ha explicado.
Detenciones en Francia
Preguntado por la reciente detención de doce personas en España y Francia acusadas de formar parte del aparato de extorsión de ETA , Imaz ha asegurado no conocer a fondo ese sumario, pero dijo tener "la sensación de que muchas de las personas a las que se está involucrando en él han podido llevar a cabo labores de intermediación movidas exclusivamente por fines humanitarios".
Ha recordado que uno de los arrestados, Julen Madariaga, de 73 años, cofundador de ETA y actualmente dirigente de Aralar, ha demostrado "un compromiso muy firme contra la violencia" y, si ha llevado a cabo una función de intermediación para poner en contacto a gente extorsionada con determinadas personas, lo habrá hecho "llevado por motivaciones exclusivamente humanitarias".
Sobre el posible envío de cartas de extorsión tras el anuncio del alto el fuego permanente, Josu Jon Imaz ha reconocido que sí tenía "algunos datos que apuntaban a que se hubiese podido producir en los primeros días de abril, después del alto el fuego", pero ha deseado que "eso haya desaparecido de forma definitiva" porque ningún tipo de chantaje va a ser aceptable.