El patronato del museo Reina Sofía de Madrid, presidido por el banquero de ascendencia vasca Juan Manuel Urgoiti, rechazó ayer por unanimidad la petición del Gobierno vasco para que el 'Guernica', el simbólico mural de Pablo Ruiz Picasso, se traslade al Guggenheim de Bilbao en 2007.
El próximo año se cumplen 70 años del bombardeo de la villa foral por parte de la aviación nazi . Para conmemorar la fecha, el Ejecutivo de Vitoria pidió en abril el cuadro por segunda vez, después de hacerlo en 1997 para la apertura del museo bilbaíno. Como entonces, el Reina Sofía se apoya en los informes técnicos de los conservadores que cuidan el lienzo, y precisa que nadie puede garantizar que la obra de Picasso no vuelva a dañarse en el transporte de Madrid a la capital vizcaína.
En la misma reunión, no obstante, los miembros del patronato aprobaron, también por unanimidad, la «cesión temporal» de parte de los dibujos preparatorios que hizo Picasso para el cuadro, petición efectuada por el Ayuntamiento de Gernika para recordar la misma fecha. El museo madrileño exige un plan para la exposición de estos bocetos, las obras requeridas, el lugar y las fechas de la muestra, así como las garantías de conservación. De todas formas, el centro de arte moderno brinda su colaboración para coordinar estas tareas, aunque advierte de que el préstamo de todos los dibujos no sería viable, por estar comprometidos para otras exposiciones.
Mejor momento
El consistorio guerniqués aprobó la solicitud el pasado 19 abril, por iniciativa del único representante del Partido Popular, la concejala Margarita Santo Domingo. El PSE, que se opone a trasladar el 'Guernica', carece de representación en este Ayuntamiento con mayoría del PNV.
El Gobierno vasco instó ayer a que se reabra un «debate técnico» para determinar si puede moverse de su actual emplazamiento el gran mural que pintó Picasso por encargo de la República en 1937. «Seguiremos pidiendo que el cuadro llegue a Euskadi y volveremos a solicitarlo. No puede haber mejor momento para que la obra que hizo Picasso contra las bombas y las mentiras se exponga en Bilbao», declaró un portavoz del departamento de Cultura. «Si existía la posibilidad técnica de que se moviera el lienzo cuando se pidió hace nueve años, lo más lógico es que ahora incluso se haya mejorado», precisó. El portavoz de Cultura se refería al informe encargado por el Guggenheim en 1997 a la conservadora Carol Stringari, que proponía la construcción de un cajón para aislar el cuadro, de 300 kilos de peso, de vibraciones y cambios de temperatura. El representante del Gabinete Ibarretxe no quiso valorar el rechazo de los socialistas al traslado y el respaldo, por contra del PP; y recordó el reciente viaje de la Dama de Elche a la localidad alicantina.
El Ejecutivo de Vitoria pidió oficialmente la «cesión temporal» de la obra del pintor malagueño el pasado 11 de abril. Dos semanas antes lo habían hecho los senadores del PNV y EA en la Cámara Alta, con el apoyo de los populares. El documento del tripartito instaba al Gobierno de Zapatero a que hiciera «las gestiones oportunas» para que el patronato del Reina Sofía accediera, con las debidas garantías de conservación, al traslado de su obra para una exposición temporal en el Guggenheim.
Tanto el Gobierno vasco como los senadores nacionalistas se referían a la Academia de Bellas Artes de San Fernando, de Madrid, como la institución más adecuada para realizar el informe técnico, aunque al final no lo han pedido de forma oficial. Joseba Zubia, representante del PNV en el Senado, declaró que en caso de que las conclusiones fueran negativas, asumirían el resultado, «aunque seguiríamos insistiendo, a sabiendas de que con menos posibilidades de éxito». Otro de los senadores nacionalistas, Javier Maqueda, aseguró que los informes del Reina Sofía estaban políticamente «dirigidos».