Josu Jon Imaz mantuvo ayer un encuentro con una delegación de Batasuna encabezada por Arnaldo Otegi en la sede central del PNV en Bilbao, una cita a la que tanto la formación jeltzale como la izquierda abertzale intentaron restar valor al enmarcarla dentro de los contactos que vienen manteniendo de forma discreta las fuerzas políticas vascas para abordar la puesta en marcha de una mesa de partidos. Sin embargo, se produce en un momento especialmente conflictivo, doce días después de que el Tribunal Superior de Justicia del País Vasco viese indicios de delito en la entrevista que sostuvo el lehendakari con el propio Otegi, Pernando Barrena y Juan Joxe Petrikorena el pasado 19 de abril.
Ninguna de las partes que intervino en la entrevista quiso dar detalles sobre la misma; ni sobre los temas tratados ni sobre los participantes, aunque es segura la presencia de Imaz y Otegi. Desde el PNV soló se señaló que forma parte de los encuentros «preparatorios» que Imaz mantiene con todas las formaciones -excepto el PP- para discutir la creación de un foro multipartito que aborde la normalización del País Vasco. Además, se recalcó que en los últimos meses se han producido más de una «decena» de reuniones «discretas», por lo que la mantenida ayer no supondría ninguna novedad. En una línea similar, fuentes de Batasuna unicamente confirmaron que se trató de una de las reuniones que «periódicamente» celebran con el resto de partidos dentro de una «dinámica de normalización».
Ampliación de la denuncia
Durante la conversación, según la agencia Colpisa, Imaz transmitió a Otegi que el PNV «no admitirá» ningún tipo de agresión o amenaza y reclamó el cese «total e inmediato» de «cualquier expresión violenta». El líder nacionalista se comprometió a «acompañar» a Batasuna en su tránsito hacia la legalidad para que pueda participar en las próximas elecciones y sentarse en una futura mesa de partidos. Según esta misma versión, el portavoz de la izquierda abertzale habría reclamado al PNV una postura «más contundente y beligerante» de la formación jeltzale para hacer frente a «la ofensiva judicial y política» que, a su juicio, padece su formación.
Esta entrevista fue anunciada el pasado lunes por el propio Imaz. El presidente del PNV señaló que mantendría encuentros con, «entre otros», representantes de Batasuna de manera «discreta pero no secreta». Una intención que ya aventuró nada más conocerse la decisión del TSJPV de inculpar a Ibarretxe por su reunión con los portavoces de la formación ilegalizada. En este sentido, el ex presidente de Italia y senador vitalicio Francesco Cossiga ha presentado un escrito ante el Tribunal Superior en el que se autoinculpa en la querella presentada contra el lehendakari por el Foro Ermua.
La plataforma España y Libertad, por su parte, ampliará hoy la denuncia presentada en su día ante el Tribunal Superior de Justicia del País Vasco contra el presidente del PNV por reunirse con Batasuna, después de conocer que ayer mantuvo un nuevo encuentro.
A juicio del colectivo, el hecho de que el PNV no haga público el nombre de los representantes de Batasuna con los que ha estado Imaz «ampara el encubrimiento del delito de quebrantamiento de medida cautelar impuesta por la Audiencia Nacional a los miembros de la organización terrorista».