Si la investigación sobre el Alzheimer se comparara con las pesquisas de un crimen, podría decirse que hay nuevas pistas sobre el presunto 'culpable' de una de las demencias más crueles y extendidas, que afecta a 40 millones de personas en el mundo. Un grupo de científicos españoles sostiene con nuevas evidencias que el 'malo' de la película es el virus simple del herpes labial, el más común. Su acumulación en el cerebro, favorecida por una proteína y activada por factores como el estrés, puede desencadenar el mal.
Dos años después de la presentación pública de sus trabajos, el equipo del Centro de Biología Molecular Severo Ochoa que dirige Fernando Valdivieso, catedrático de Biología Molecular, apuntala su tesis con evidencia adicionales, que demuestran la «absoluta correspondencia entre los genes implicados en la llegada de del herpesvirus al cerebro y el Alzheimer».
Experimentos con ratones y estudios genéticos combinados les permitieron demostrar, primero, el viaje del herpesvirus por el sistema nervioso central hasta el cerebro, a través del torrente sanguíneo, una vez burladas las defensas inmunitarias del organismo. El 'transportista' del virus es una apolipoproteína de tipo E -implicada también en el transporte del colesterol y ligada, a su vez, al riesgo de hipercolesterolemia-, la ApoE 4.
La relación causa-efecto está aún por demostrar y la mera acumulación del herpesvirus en el cerebro no es garantía de degeneración neuronal y demencia, pero los investigadores españoles saben ya que la neuroinvasión es mayor cuanto más altos los niveles de ApoE 4, y que el binomio virus más apolipoproteína es un boleto más que probable al Alzheimer . También interaccionan otros factores como la edad -a más edad, más carga vírica-; el sexo femenino -las mujeres son más susceptibles al mal- y el estrés.