El portavoz del primer partido de la oposición, Mikel Martínez, defendió ayer que la «pésima gestión» del Gabinete Alonso provoca que «Vitoria sufra un deterioro progresivo y constante que nos hace avanzar más lentamente que las ciudades del entorno. La sensación no es ya de paralización, sino de retroceso y pérdida de posiciones».
El líder municipal peneuvista dibujó un negro panorama en lo que se refiere a la situación de la ciudad, sin concesiones a aciertos en el gobierno de los populares. «Son campeones de la mala gestión», le espetó Martínez al alcalde popular. «Se han confirmado como dinamitadores de los consensos y expertos en conflictividad».
Todo ello, a juicio de los nacionalistas, deriva en una «situación insostenible». Enumeró, en este sentido, los «continuos errores de gestión» en el área de Urbanismo, los «retrasos» injustificados o la «falta de criterio» en la política de aparcamientos. En materia de equipamientos, «siguen haciendo ustedes las cosas faltal», afirmó el concejal nacionalista. «Ya empezamos a sufrir las carencias del centro cívico de El Pilar; seguimos a la espera de la apertura de las instalaciones deportivas de Gazalbide (San Andrés) y se acumulan retrasos en las importantes reformas pactadas en Gamarra y Mendizorroza», denunció. El jefe de filas peneuvista censuró igualmente la situación del «incompleto» anillo verde, «donde existe gente viviendo en chabolas», el «fracaso» del programa de serenos y su «distinción entre buenos y malos» en lo referente a los colectivos vecinales. «Es inadmisible que aplique la lectura de 'estás conmigo o contra mí' al más puro estilo aznariano», destacó Martínez.
El líder peneuvista dijo que su formación «tiene un proyecto de ciudad», pero no lo desveló. Lo hará en otoño, aunque apuntó algunas líneas genéricas. «Está basado en recuperar Vitoria como la ciudad de los servicios de calidad, la de la solidaridad, de la innovación tecnológica y de la sostenibilidad», adelantó el que se perfila como futuro candidato nacionalista.