El estanque de Llodio se ha quedado sin peces. Todos los ejemplares que vivían en este pequeño lago, situado a los pies del antiguo casino, han aparecido muertos. Su agonía se ha prolongado durante varias jornadas. «Hemos retirado más de cincuenta ejemplares», manifestó ayer un operario. A pesar de las intensas labores de limpieza, todavía ayer se podía ver a varios de ellos flotando sobre el agua.
La muerte de los peces podría deberse a algún tipo de vertido tóxico, aunque este extremo está aún sin confirmar. Entre los especialistas se baraja la posibilidad de que «se haya derivado hasta el estanque parte del cloro que se usa para la desinfección del agua de las piscinas de Ellakuri». Los vecinos que frecuentan el parque señalaron que «en los últimos días olía fatal». Como consecuencia de esta situación, operarios municipales procedieron a vaciar el estanque para volver a llenarlo. Aunque pudiera parecer un momento apropiado para limpiar el fondo, esta operación se va a demorar, ya que se ha vertido el agua limpia encima de los restos adheridos al suelo. Se pueden encontrar grandes piedras, troncos, ruedas de bicicleta y plásticos, entre otras basuras.
Polémica
Por otro lado, el casino, situado en el mismo entorno, se ha vallado en todo su perímetro. El mal estado del edificio ha obligado a adoptar esta medida para garantizar la seguridad. Se trata de uno de los edificios más emblemáticos del parque, que se usó en su día como salón de baile.
Con la cesión del complejo al Ayuntamiento de Llodio, el edificio tuvo varios usos, como guateque y vestuarios. Cuando dejó de usarse, se precintaron los accesos para evitar la entrada de intrusos debido al mal estado de la estructura. El Consistorio y la Diputación mantienen una discusión acerca de a quién le corresponde mantener el complejo arquitectónico del palacio.