La 'guerra' por captar usuarios vuelve a enfrentar a la asociación Cámara de la Propiedad Urbana de Álava y el Gobierno vasco. Las dos entidades mantienen una pugna constante desde que el Ejecutivo autonómo decidió, en el mes de enero pasado, liquidar las tres instituciones vascas, cuya tutela tenía encomendada.
Esa decisión llevó a los responsables de la Cámara alavesa a constituir una asociación de propietarios para seguir prestando servicios desde una nueva sede ubicada en la calle Nicaragua. De forma paralela, el Departamento vasco de Vivienda mantiene abierta la antigua oficina del Pasaje de las Antillas.
Recurso del Supremo
La convivencia de dos servicios con casi idénticos cometidos no es fácil. La Cámara de la Propiedad necesita socios para poder mantener la prestación -antes del decreto de liquidación contaba con 50.000 abonados-, mientras el Gobierno vasco insiste en recordar a los ciudadanos que les asesora «de manera pública y gratuita».
Este enfrentamiento provoca que cualquier eventualidad genere un cruce de acusaciones. Esto es lo que ocurrió ayer cuando la Cámara alavesa emitió un comunicado para acusar al Gobierno vasco de pretender «suplantar» su personalidad. Esta crítica se produce días después de que el Supremo se haya negado a archivar un recurso de la entidad contra una decisión del Departamento vasco de Vivienda.
La presidenta del organismo provincial, Isabel Martí, califica de «inaudito» que el Gobierno vasco haya pedido al alto tribunal que archive una demanda contra el Departamento de Vivienda.
Además, Martí censuró al Gabinete Ibarretxe por mantener abierta la antigua oficina. «Si su propio decreto le obliga a liquidar ese local ¿por qué se dedica a ofertar ese mismos servicios?. ¿Qué le llevó a aprobar el decreto de extinción?», pregunta.
La máxima responsable de la Cámara de la Propiedad insistió, además, en afirmar que la Administración autónoma «se ha hecho con el patrimonio que habían acumulado las tres entidades vascas, así como con las cuentas bancarias, que a día de hoy nadie controla».