Un nuevo proyecto de ocio para los amantes de la velocidad. Una empresa local tiene intención de construir y abrir este verano un circuito para quads -las llamativas motos de cuatro ruedas- junto a la localidad alavesa de Ilárraza, cerca de Arkaute, a escasos kilómetros de Vitoria. El recinto será el lugar en el que los aficionados de este pujante modelo de vehículo podrán correr a sus anchas a lo largo de un sinuoso trazado de 1,7 kilómetros.
Los dos jóvenes que lideran el proyecto, Jon Martínez de Mandojana y Vicente Enrique Rivacoba, han puesto sus ojos en un terreno de la familia del primero que está ubicado entre Ilárraza y Junguitu. El solar mide 25.000 metros cuadrados, una extensión que le convierte en «un lugar perfecto para hacer un gran circuito en el que los amantes de los quads podrán disfrutar a tope», afirman.
Los planes de la empresa que regentan, Arkatron Quad, son muy concretos. Quieren habilitar «cuanto antes» una pista de tierra llena de montículos, mesetas y peraltes para que los corredores puedan acelerar y dar virajes «sin ningún peligro, porque sabemos lo que hacemos y vamos a hacer un circuito muy profesional y, sobre todo, pionero en esta zona», señalan. En estos momentos están esperando un permiso del Gobierno vasco para iniciar las obras. «Lo que es el circuito será muy fácil de hacer, apenas costará unas dos semanas».
El recinto contará con un centro social en el que estarán los boxes, varias máquinas de comida y bebida y unos aseos. «También vamos a habilitar un párking en superficie para unos cien coches», añade Martínez de Mandojana.
El funcionamiento del circuito será sencillo. Los usuarios podrán llevar su propio quad y, si no disponen de uno, podrán alquilarlo allí mismo y empezar a correr. De momento, los empresarios han comprado quince vehículos, diez para adultos y cinco para niños.
Por las mañanas, la pista se dedicará a entrenamientos y a los conductores que lleguen con su propio vehículo. El horario vespertino se destinará al resto del público.
Respeto a la naturaleza
Pero los dos aficionados al motor desean aportar un aspecto didáctico al proyecto. La razón estriba en que «mucha gente tiene un quad y anda sin control por el monte, sin mirar las consecuencias». Por eso, desean dar cursos formativos en el circuito «para enseñar a los conductores la manera de llevar un vehículo así sin dañar el medio ambiente».
Los empresarios también hablarán con hoteles de la zona, como el Parador de Argómaniz, para ofrecer a sus clientes recorridos en quad por todo el entorno.
i.cueto@diario-elcorreo.com