El Correo Digital
Domingo, 2 de julio de 2006
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EDICIÓN IMPRESA
GORKA AITOR NEVADO

VICEPRESIDENTE DE LA ASOCIACIÓN DE COMERCIANTES DEL CASCO MEDIEVAL
«El rechazo a las rampas es político, el barrio las quiere»
Nevado censura que el gaztetxe «paralice» el plan de revitalización integral de un barrio que «está a punto de salir de la cáscara»
«El rechazo a las rampas es político, el barrio las quiere»
CRÍTICO. El creativo de moda Gorka Aitor Nevado se mira en un espejo, al inicio de la calle Correría, en donde gestiona un salón de peluquería. / IGOR AIZPURU
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Tiene 33 años y tiempo suficiente para gestionar una escuela de peluquería y cuatro salones -uno de ellos en Bilbao-, y atender la Asociación de Comerciantes y Hosteleros del Casco Medieval, de la que es vicepresidente, y la de la Correría, como presidente. Gorka Aitor Nevado, creativo de moda de profesión, habla con claridad meridiana sobre la situación del barrio en el que trabaja y sobre el movimiento que ha surgido en contra de las rampas mecánicas.

-Hace ya ocho años que abrió un negocio en la Correría. ¿Qué le impulsó a instalarse en el Casco Medieval?

-Principalmente, la proximidad con el centro de la ciudad.

-¿Se ha arrepentido alguna vez de aquella decisión?

-Muchas veces. Es un barrio absolutamente olvidado por el ciudadano y por las instituciones. Le aseguro que en cualquier otra ciudad sería una de las mejores zonas, por la que a diario pasarían centenares de personas. En cambio, por aquí pasa justo algún vecino y los camiones de reparto.

-Y eso que hablamos de una de las calles más nobles de la colina.

-La Correría, junto a la Cuchillería, son las dos únicas calles que han conseguido mantener una estructura, en nuestro caso comercial, y en el suyo, hostelera. Y creo que tienen mucho futuro.

-¿Cuál ha sido la evolución del barrio en este tiempo?

-Cuando llegué, la Correría estaba en plena ebullición por la ilusión de su asociación de comerciantes. Muchos vinieron de fuera, influenciados por el comercio inglés. En este tiempo nos hemos dado cuenta de que queda mucho por descubrir del barrio y creo que ahora está a punto de abrirse la cáscara del huevo del Casco Medieval. Algo así como lo que acaba de pasar en Iruña Veleia tras años de excavación.

-Por contra, muchos comerciantes y vecinos de la zona aseguran que la situación del barrio es agónica.

-Mire, agónico es lo que ocurre en Irak o en Palestina. En el Casco Medieval falta seguridad, limpieza, inversiones en negocios... pero hay otros barrios en peor situación.

-¿Por ejemplo?

-Errekaleor. Mire, la gente no viene al Casco Medieval porque no está de moda, porque no ha evolucionado. Y nos han dado un cachete.

Moneda de cambio

-Pese a todo, cree que el patito feo está a punto de convertirse en cisne. ¿Lo dice por el espaldarazo que ha supuesto la catedral?

-Y por los restos de la muralla que se están recuperando y por la propia fisionomía del Casco Medieval. Viajo mucho y le aseguro que en cualquier otra parte de Europa estaría atestado de gente, de comercio y de hostelería.

-Pero no está así.

-Se le ha dado la espalda. El ciudadano manipula al político y el político al ciudadano, y han convertido al barrio en una moneda de cambio.

-Hasta la fecha, los grupos municipales sólo se han puesto de acuerdo en una cosa: impulsar los andenes móviles. ¿Cuál es el sentir mayoritario del vecindario hacia este proyecto?

-En este lado, se está a favor, pero en contra de que sólo se hagan en La Soledad. El cantón de Las Carnicerías es más empinado y haría más servicio. Los problemas se han centralizado en la otra ladera, en San Francisco Javier, en donde hay un colectivo opositor minoritario, pero que mete mucho ruido.

-¿Usted lo ve acertado?

-Es un buen sistema y va a tener un efecto positivo para el barrio. Lo que me gustaría es oír es por qué se deben paralizar las obras.

-Aducen que sólo los van a usar los turistas.

-Y yo les pregunto qué porcentaje de turistas tenemos en Vitoria y qué porcentaje de personas, sobre todo mayores, vive en el Casco Medieval.

-El caso es que desde que arrancaron las obras no ha cesado el acoso a los operarios ni los intentos de boicotear su trabajo.

-Cada colectivo tiene derecho a protestar por lo que no consideran adecuado, pero acosar a los trabajadores me parece bochornoso. La cuestión aquí es que han recogido ciento y pico firmas, y eso no representa para nada al barrio. A nosotros, como asociación, no nos han consultado nada. Dicen que los andenes no casan con el entorno. ¿Y un coche?

-¿Se ha enrarecido el clima en el barrio?

-No. La confrontación no está en el barrio, sino entre un grupo de colectivos y el Ayuntamiento.

-¿Los comerciantes y vecinos que quieren las rampas también reciben presiones?

-Que yo sepa, no.

Al margen de la ley

-El Ayuntamiento asegura que la Policía Municipal ha constatado que los protagonistas de esas acciones no son del barrio.

-Me consta que algunos no lo son.

-¿Algunos? ¿Cuántos?

-Algunos bastantes.

-Entonces, ¿cuál es su verdadera motivación?

-El enfrentamiento político puro y duro. Es decir, opositar a todo lo que venga de este Ayuntamiento.

-¿Insinúa que si el equipo de gobierno fuera de otro signo no habría ninguna movilización?

-Si el equipo de gobierno fuera del signo que unos pocos quieren, esos pocos no dirían nada. Y sólo hay que analizar una cosa. Ha sido aprobado por todos los grupos. Pero falta alguno.

-Sin embargo, la manifestación del jueves por la paralización de las obras fue apoyada por medio centenar de bares y tiendas de la zona.

-¿Sabe cuántos comercios y bares hay en el barrio? Más de seiscientas. Aquí hablamos de cincuenta y, por cierto, no he leído en ningún sitio qué cincuenta son.

-El Consistorio tiene intención de completar esta infraestructura con ascensores que enlacen Mateo de Moraza y El Campillo. ¿Le parece un buen remate al plan para mejorar los accesos?

-No es un remate. Es una solución a un problema. Los minusválidos no pueden subir a El Campillo ahora ni lo podrán hacer cuando funcionen los andenes. Por tanto, deberían estar puestos desde hace ya mucho tiempo.

-El desacuerdo de los partidos sobre el futuro del gaztetxe ha dejado en el aire la puesta en marcha del proyecto de modernización del barrio. ¿Qué opina al respecto?

-Esta semana han desalojado una en Barcelona. En Bilbao, el PNV hizo lo mismo con el gaztetxe de Bilbao, como el resto de partidos en otros lugares, menos aquí. Otra cuestión política. Yo no estoy en contra del gaztetxe, pero sí de que se paralice el plan para todo un barrio por mantener una actividad que funciona al margen de las reglas y de la ley que cumplimos todos los demás.



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