La ciudad deportiva del Baskonia avanza viento en popa. El complejo de ocio privado más ambicioso de cuantos se impulsan en la capital alavesa acaba de obtener a finales de junio la licencia municipal para iniciar los trabajos de excavación y cimentación, primer paso de una costosa obra que se prolongará al menos por espacio de 24 meses, según los cálculos técnicos iniciales.
Los servicios municipales del área de Urbanismo han estudiado el proyecto de la entidad -que encargó a la ingeniería LKS- y han concedido el pasado día 26 el permiso para comenzar los trabajos subterráneos hasta la cota cero, confirmó ayer un portavoz del Consistorio. Se podrá, por tanto, iniciar la preparación del terreno para la posterior edificación, una nueva fase que requerirá una licencia específica y diferente. Ésta podría tramitarse a la vuelta de las vacaciones veraniegas, de acuerdo con los cálculos municipales.
La entidad presidida por Josean Querejeta tiene por tanto en su mano la posibilidad de ejecutar sin más demora el plan que anhela desde 2001, cuando comenzó a gestar su interés por habilitar junto al Buesa Arena un espacio deportivo y de ocio de uso mixto: una parte reservada para el entrenamiento de los deportistas de élite y otra abierta al público en general y a los socios del club en particular.
8 millones por el terreno
El Baskonia tardó tres años y medio en conseguir la adquisición de las cinco parcelas que rodean al pabellón, en parte por las dudas del Gabinete Alonso acerca de la fórmula jurídica idónea para transmitir al club los terrenos públicos. Al final, la entidad azulgrana tuvo que concurrir a un concurso abierto y abonar 8 millones de euros por las cinco parcelas a subasta.
El club obtendrá la financiación necesaria para afrontar la operación -la compra de los suelos y la construcción de la ciudad deportiva, presupuestada en 20 millones, tanto como dos centros cívicos- de la venta de las cuatro parcelas restantes. Una se transmitió a la Caja Vital para su nueva sede corporativa, ya en obras; otras dos serán ocupadas por una promoción de 150 apartamentos tutelados para mayores que edificará la firma Jauregizahar. La última, de uso comercial, aún es propiedad del club, que busca una empresa que quiera explotarla.
El complejo baskonista será la instalación deportiva más completa y moderna de la ciudad. Contará con un espacio dedicado íntegramente a la práctica del baloncesto -para el entrenamiento del TAU y de las categorías inferiores-, una gran zona destinada a pista de hielo y deportes de esa modalidad -como 'curling'- y una tercera reservada a hidroterapia, gimnasio y 'spa' con vistas a los humedales. En el exterior, se prevén canchas de pádel, pista de patinaje, de tenis, piscinas y otras instalaciones complementarias.