El «excelente» balance del recién finalizado Festival de Juegos -con un total de 297.325 usos en sus diecisiete jornadas- y el deseo de muchos ciudadanos de que se amplíe su duración en próximos años han llevado al Ayuntamiento de Vitoria a plantearse la posibilidad de prolongar el calendario de ese ciclo en 2007. Así lo anunció ayer el concejal de Presidencia, el popular Alfredo Iturricha, tras presentar el balance de la undécima edición.
Y es que muchos padres consideran que esa gran cita lúdica -reconocida como la mayor del mundo por la Asociación Internacional por el Derecho de los Niños a Jugar (IPA)- se queda corta en tiempo. Así, argumentan que, en las fechas en que se celebra el festival, sus hijos ya están de vacaciones y disponen de todo el día libre para dedicarlo al ocio mientras ellos trabajan.
«Vamos a tomarnos muy en serio esa demanda y estudiaremos prolongarlo, aunque ello dependerá de las posibilidades económicas del presupuesto municipal de 2007 y de la necesidad de espacio público para otras actividades», apuntó el edil del PP.
Tras indicar que el último encuentro «ha cumplido todos sus objetivos», Iturricha explicó que la cifra de usos de 2006 ha sido «ligeramente superior» a la del año pasado. Y eso que la lluvia caída el 24 de junio, la jornada inaugural, impidió una mayor asistencia de público. Sin tener en cuenta esa fecha, la media diaria de juegos - 37.165- «batió todos los records» y superó de forma notable la de 2005, que se situó en 32.951.
Para todas las edades
El concejal destacó también que el festival ha demostrado una vez más que «el juego no tiene edad». No en vano, propuestas como la denominada 'Reta tu inteligencia' o 'El baúl de los recuerdos' tuvieron «una gran aceptación entre el público adulto», agregó.
En ese mismo sentido, Iturricha señaló que el festival nocturno, que este año varió sus contenidos para acercarse al segmento juvenil, también resultó un «éxito», al congregar en la plaza de España a 4.000 personas que contemplaron la exhibición de capoeira y participaron en los talleres de malabares y percusión.
En total, el ciclo ha ofrecido más de 400 actividades en 15 zonas de juego y 35.000 metros cuadrados de espacio público, entre centros cívicos, plazas y parques de la ciudad. De todos esos enclaves, la zona de aventura ambiental situada en La Florida volvió a convertirse en la más visitada, con 60.000 usos.
«Para el Ayuntamiento, es un orgullo promover este festival, que está hecho por todos y para todos», subrayó Alfredo Iturricha.