Los 168 vecinos de un bloque de viviendas protegidas promovidas por la empresa pública Visesa en en la calle Xabier de Lakua entraron a vivir en 2002. Cuatro años después, continúan su batalla para conseguir que se subsanen algunas de las deficiencias que presentaba el conjunto urbanizado -premiado por su diseño arquitectónico- y muchos de los pisos. «Llevamos cuatro años peleando y seguiremos haciéndolo, hasta que nos lo arreglen todo», asegura uno de ellos, Gonzalo Sanz de Yrazi, mientras detalla algunas de las anomalías.
-¿Cuándo detectaron los problemas?
-Cuando vinimos a vivir. En nuestro caso, en octubre de 2002.
-¿Y desde entonces no han conseguido nada?
-Hemos logrado que subsanen muchas deficiencias, sobre todo las humedades existentes en el interior de muchos pisos. A mi casa han tenido que venir ya dos veces y levantar casi todo el parqué de uno de los cuartos. También han corregido algunos fallos en las azoteas y hemos conseguido unos cierres metálicos. Pero sigue habiendo problemas.
-¿Por ejemplo?
-Algunos vecinos continúan con humedades en sus casas. Ya no siguen cayendo tantas placas de la fachada, pero todavía salta alguna. El pavimento del suelo se levanta mucho. En los garajes hay problemas de humedades, el agua que entra en los patios por el hueco de la fachada va de frente contra las puertas peatonales. En las pasarelas se sigue patinando cuando llueve un poco. Los buzones están al descubierto y su contenido se moja. Bancos y manillas están oxidadas. ¿Sigo?
-Pero serán considerados pequeños defectos.
-Quizá no sean estructurales y oficialmente sean pequeños. Pero son tal cúmulo de pequeños que juntos hacen ya un gran problema.
Culpables
-¿Y quienes son los responsables de estos fallos?
-Nosotros creemos que tres. Desde luego, la firma constructora, que fue Lagunketa, aunque con muchas subcontratas. Luego, la propia Visesa y el Gobierno vasco, del que depende. Al fin y al cabo, fueron los promotores de los pisos. Y entendemos que también el diseño de los arquitectos, tan alabado, quizá no haya sido el más adecuado para un sitio como Vitoria, con una meteorología tan dura. El bloque resulta bonito pero demasiado abierto al viento, la lluvia y la nieve. En cambio, el diseño interior de las casas está muy bien.
-¿Cómo se encuentra ahora mismo el contencioso?
-Hemos elaborado un detallado informe técnico de todos los defectos. Vamos a evaluarlos económicamente y estamos barajando recurrir a la vía judicial. El precio de las viviendas era asequible, pero eso no merma nuestros derechos ni avala tantas chapuzas. Creemos que merecíamos más.