La plataforma vecinal del Casco Viejo que integran las asociaciones Gasteiz Txiki, Barrenkale y Ladera Oeste (AZAO) reclamó ayer «urgencia» a los grupos municipales para comenzar el trabajo sobre la rehabilitación social del barrio. El pleno del Ayuntamiento aprobó por unanimidad el pasado 16 de junio una propuesta de este colectivo que antepone la mejora de las condiciones de vida de los habitantes a cualquier otro progreso, incluido el urbanístico.
AZAO considera que la importancia del asunto no admite demoras. De ahí que su portavoz, Javi Aguillo, solicitara ayer que la mesa en la que se debatirá su petición se reúna por primera vez antes de las vacaciones de agosto «para definir el calendario y la metodología del trabajo». Aguillo entiende que con la ayuda de los técnicos «habría que tener las prioridades en cuanto a la rehabilitación social en el plazo de cuatro meses».
En la exposición de motivos de la moción se indicaba que el centro histórico «padece desde hace décadas un proceso de degradación, cuyo deterioro repercute gravemente en las condiciones de vida de la población». Así hablaban de cómo repercutía en una mayor tasa de desempleo, en la sanidad, la educación, la escasez de espacios públicos, la pobreza y el aislamiento en un barrio que acoge a un 17% de inmigrantes entre su población.
Asimismo, hablaba de «superar los mutuos recelos iniciales» entre las asociaciones vecinales y los grupos políticos para elaborar un diagnóstico de la situación y aplicar las medidas correctoras. La plataforma recuerda que harán falta «partidas presupuestarias» y que convendrá implicar en asuntos de su competencia a la Diputación y el Gobierno vasco.