Hasta que se descubrió la electricidad, El Áncora de Abetxuko, al igual que el resto de harineras, se valía de la fuerza del agua para mover sus molinos. El río Zadorra discurre enfrente de la fábrica, pero no lo suficientemente cerca. Por ello, los molineros realizaban pequeños canales para desviar así parte de su caudal y hacerlo pasar junto a la propia factoría. El Centro de Estudios Ambientales (CEA) cuenta con un plan para 'desdoblar' el río y hacer que vuelva a pasar por debajo del inmueble, como lo hacía antaño.
Esta intervención dejará 'aislados' 60.000 metros cuadrados de terrenos. Es decir, los convertirá en algo así como una isla de agua dulce, la destinada a los hortelanos. Y es que en este espacio en donde el Ayuntamiento de Vitoria habilitará más huertos ecológicos.
El proyecto se materializará en dos fases. La primera, a punto de ser adjudicada, prevé la construcción de ochenta parcelas -cada una de 75 metros cuadrados- de uso individual, así como un huerto colectivo de 600 metros cuadrados que servirá para efectuar las clases prácticas. «También se habilitarán parcelas para colectivos, como discapacitados, niños, presos o universitarios», explica el arquitecto del CEA, Yon Bárcena.
Fuentes y pérgolas
Las obras arrancarán el próximo otoño y deberán concluir para la primavera de 2007. Entonces se acometerá la segunda fase, que incluye otras 160 parcelas ecológicas individuales, y que estará rematada para finales de ese año, según las previsiones municipales.
A diferencia de las huertas puestas en marcha en la zona de Olárizu, las que ocuparán la 'isla' frente a El Áncora, dispondrán de zonas de estancia. En concreto, habrá una por cada treinta parcelas. En estos espacios, los hortelanos dispondrán de una fuente para refrescarse, una alberca para el regadío de sus hortalizas y una pérgola bajo la que refugiarse del sol.
Un eje central adoquinado servirá de acceso a las parcelas junto a las que también habrá zonas ajardinadas. «Está previsto que se destinen a acoger clases prácticas de paisajismo o de jardinería», concluye el artífice del proyecto.