El Fundación perfila su nueva plantilla con jugadores contrastados y experimentados. El último en llegar a un acuerdo con el conjunto blanquirrojo es Israel Villarreal, que recala en el equipo después de que el martes lograra desvincularse del Mirandés, club con el que tenía contrato por una campaña más.
Este refuerzo consuma una de las necesidades del Fundación para el lateral izquierdo, posición en la que ha venido jugando con asiduidad un hombre diestro como es Álex. De esta forma, y si finalmente Pradas sigue ligado al club blanquirrojo, deberá pelearse por el hueco en el once con el último fichaje.
Para Israel, es una oportunidad «de volver a mi tierra después de unos años por ahí». Lo hace «en un proyecto interesante por el que vamos a intentar que el Fundación logre el ascenso», indica este 'trotamundos' del fútbol que ha militado, entre otros, en el Barbastro, Aurrerá de Vitoria, Gernika, Manchego, Toledo y Peralta.
La dilatada experiencia de Israel (31 años) ha podido ser uno de los factores por los que el Fundación se ha decantado por sus servicios. El riojano especifica que «los nombres no ganan los partidos y, en nuestro caso, lo que tenemos que hacer es trabajar día a día si queremos estar arriba». El veloz, temperamental y aguerrido lateral con recorrido se comprometió con el Mirandés en el mercado de invierno y desde su incorporación contó con la confianza de Ismael Urtubi, que lo utilizó en 14 partidos (1.052 minutos).
Israel puede que no sea el único jugador que venga del Mirandés, ya que los blanquirrojos siguen la estela del joven guipuzcoano de 22 años David Espinosa, otro hombre zurdo para la plantilla de Sebas.
El Fundación se encuentra a la expectativa ante el interés mostrado por algún equipo de Segunda B por fichar a Rubén Ruiz. Si el mediapunta abandona el conjunto riojano, los blanquirrojos sondearían el mercado en busca de un organizador.