Violeta se recupera en el hospital infantil de Valencia de las heridas físicas que sufrió el lunes en el accidente del metro. Tiene once años. Quizá ya no crea en los Reyes Magos, pero lo que de verdad le costará creer -se negará a hacerlo- es que su mamá se ha ido en aquel mismo tren al más allá. Otras personas, sin embargo, de lo que dudan es de que se necesite una madre, un hijo o una compañía para ser feliz. Es lo que reza el mensaje de la Iglesia, pese a que El Álbum de hoy lo ocupen dos parejas y un novio que se casan este sábado: se está perdiendo la fe en la familia a ritmo mucho más rápido de lo que avanzan las obras de la, ésta sí, Sagrada Familia de Barcelona.
Nos encanta decir sí quiero un coche, un piso, un viaje a poder ser el último modelo -también de pareja-, y con derecho a devolución sin cargos de conciencia. Un camino que el Papa considera equivocado, como el que tomó el suburbano valenciano, y que tratará de enderezar hoy a orillas del Turia.
Muchos vascos estaréis allí. Os animamos a que nos mandéis vuestras fotos. Y a que mandéis nuestro cariño a quienes ya no saldrán del túnel.