El primer encierro de los Sanfermines, protagonizado por seis toros de la ganadería gaditana Marqués de Domecq, dejó un saldo de siete heridos trasladados a los hospitales de Pamplona, dos de ellos por asta de toro. Sin embargo, el herido más grave se produjo después de encierro en las tradicionales vaquillas en la plaza. Un norteamericano de 31 años, R. D., natural de Nueva York, fue trasladado desde el coso al Hospital de Navarra con 'paraplejia alta'. Ingresó en la Unidad de Cuidados Intensivos y debía ser intervenido quirúrgicamente, según el informó el Gobierno de Navarra.
Durante el encierro los morlacos realizaron una carrera bastante rápida, con momentos de mucho peligro, pero también con carreras limpias de los mozos, sobre todo en la calle Estafeta. El encierro duró 3 minutos y 22 segundos y pudo ser bastante más breve si el toro que cerraba la carrera, 'Egipcio', de 500 kilos, no se hubiera caído al final de la Estafeta. El animal permaneció tendido sobre el adoquinado bastantes segundos hasta que, con ayuda de un mozo que le tiraba del rabo, pudo incorporarse y continuar los metros que le faltaban hasta el ruedo.
El primer encierro se corrió con sol en Pamplona y una temperatura fresca. Este año, el Ayuntamiento adoptó medidas para intentar acotar el número de corredores, impidiendo la entrada al recorrido a partir de las siete y media de la mañana. Con ello se trata de evitar la incorporación de personas que se encuentran en mal estado después de una noche de juerga o que desconocen por completo el riesgo que conlleva el encierro. Sin embargo, minutos antes de las ocho de la mañana, el número de corredores en los diferentes tramos era muy elevado.
A las ocho en punto salió la torada y emprendió la carrera por la cuesta de Santo Domingo, donde se vivieron momentos de mucho peligro, porque la manada se llevó por delante a varios mozos y uno de los toros se ensañó con un corredor. En la curva de Mercaderes, donde los morlacos suelen derrapar, dos mozos quedaron atrapados un instante entre las reses. A partir de ese lugar, tres bravos se adueñaron de la carrera y avanzaron a buen trote por la Estafeta, permitiendo carreras limpias.
El primero de los heridos por asta fue un neozelandés de 25 años, David McDell Toby, cogido en la cuesta de Santo Domingo. Sufrió un puntazo en el muslo. También quedó ingresado en el Hospital de Navarra Frank Walsh, de 44 años, natural de Nueva York, con una herida en la cara también por asta de toro. Además, Thomas de Miranda, de 26 años, inglés, sufrió traumatismo en la muñeca; una persona de identidad desconocida con traumatismo craneoencefálico. Otro de los heridos es el pamplonés Ramón Garayoa, de 46 años, con traumatismo craneoencefálico, herida en cuero cabelludo y contusión de tórax. Pero ninguno de ellos preocupaba tanto como el neoyorquino lesionado en las vaquillas.