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Sábado, 8 de julio de 2006
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ATHLETIC
Un técnico ambicioso
El nuevo entrenador del Athletic es un apasionado del fútbol y una persona que le gusta trabajar en equipo
Un técnico ambicioso
EN ACCIÓN. Sarriugarte, en su etapa como jugador del Athletic. / EL CORREO
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LOS DATOS
Nombre: Félix Sarriugarte Montoya.

Nació en: Durango.

Edad: 41 años, cumplirá 42 el 6 de noviembre.

Trayectoria como futbolista: Athletic (84-89), Oviedo (89-94), Las Palmas (94-95), Barakaldo (95-96) y Gramenet (95-96).

Trayectoria como técnico: Oviedo alevín, Las Palmas infantil, Berriz, categorías inferiores del Athletic (2000-04), Bilbao Athletic (05-06) y Athletic (06-...).

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Trabajador metódico, es un apasionado del fútbol. Lo ama. Disfruta con cada encuentro que presencia, ya sea de Primera, de Segunda y, sobre todo, de las categorías inferiores, en las que ha construido un gran bagaje, ha adquirido una notable experiencia y ha gozado de multitud de halagos por su labor. Félix Sarriugarte, desde ayer nuevo técnico del Athletic, es un enamorado de un deporte que mamó en Lezama.

Los que le conocen de cerca destacan su inteligencia y su formación académica. También su amabilidad, su ambición y su paciencia. Licenciado en Periodismo, este entrenador con título de categoría nacional domina varios idiomas. Ahora, a los 41 años, se encuentra ante su gran oportunidad.

Como la que tuvo en 1984 cuando debutó con la primera plantilla bilbaína. El regate y su capacidad de desborde eran sus señas de identidad cuando estaba sobre el césped. Extremo zurdo, Sarriugarte tenía tendencia a caer hacia el centro. El gol no era su principal virtud -promedió 0,22 tantos en los 83 partidos que jugó en la primera plantilla rojiblanca-, pero los técnicos alaban su excepcional rendimiento.

Adiós en la Gramenet

Tras pasar por el filial, en el Athletic estuvo cinco temporadas. Más tarde recaló en el Oviedo por expreso deseo de Javier Irureta. En el Carlos Tartiere aún recuerdan la letal delantera que formaba con Carlos. Luego, se marchó a Las Palmas, en Segunda B, y regresó a Vizcaya para engrosar las filas del Barakaldo. Pero no completó la temporada y acabó en a la Gramenet, donde puso fin a su carrera profesional como futbolista.

Para entonces ya había catado los banquillos. Lo hizo en Oviedo -entrenó al alevín- y en las islas -con el infantil-. A continuación, pasó por varios equipos del Berriz hasta que en 2000 desembarcó al Juvenil Nacional del Athletic. En Lezama, empezó a llamar la atención desde el principio. Realizó dos grandes campañas con este equipo, 'ascendió' al Juvenil de Honor, y en 2003 dirigió al Basconia. Su nombre ya sonaba con fuerza.

Y se tomó un año sabático. Durante esos 365 días, Sarriugarte se dedicó a ver fútbol de distintas categorías; es decir, a disfrutar con lo que le más gusta. Hasta que el año pasado Txema Noriega, coordinador general de Lezama, le propuso hacerse cargo del filial. Aceptó y refrendó los buenos informes que ya se manejaban. Pese a las múltiples bajas, tuvo al Bilbao Athletic con opciones de jugar el 'play off' hasta el final.

Ahora, sin experiencia en la élite, llega a la cúspide, como ocurrió con Ernesto Valverde. Pero al igual que el actual técnico del Espanyol, goza de una gran conocimiento de los nuevos valores de Lezama (Ustaritz, Amorebieta, Martins, Garmendia...). Aunque reclama «paciencia» para ellos. «Hay que ir paso a paso. No se puede quemar a los jugadores por tener demasiada prisa», demandó en una entrevista con EL CORREO en octubre.

Con la ambición por bandera - «siempre hay que llegar a lo más alto»-, asciende otro peldaño. Lo hace en un momento difícil, pero con su personalidad y mano izquierda sus allegados auguran que no tendrá problema. Tampoco se los encontrará para reforzar aún más la unión en el vestuario. Es un 'hombre Athletic' para devolver a los rojiblancos a lo más alto.



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